La ventana óptima para incorporar cultivares de ciclos largos se va cerrando sin poder concretar la intención de superficie prevista en varias regiones del centro y norte de la región agrícola nacional. Los elevados rendimientos de indiferencia, dada la relación de precios y costos, es uno delos principales factores que desalienta la incorporación del cultivo. A esto último se añade el hecho de que amplios sectores del NEA, Centro-Norte y Sur de Córdoba, Centro-Norte de Santa Fe, Centro-Este de Entre Ríos y de las regiones núcleos, presentan falta de humedad en superficie, poniendo en riesgo la implantación del cereal.
Bajo este escenario la proyección de área a sembrar durante la campaña en curso se reduce a 3.900.000 hectáreas, reflejando una merma interanual próxima al -11,5 % (Siembra 2014/15: 4,4 MHa).Pese a esta limitante, continúo la siembra en áreas que aún mantienen humedad superficial adecuada. De esta forma, el avance de siembra logró cubrir el 34,7 % de esta nueva proyección de área, permitiendo calcular un progreso intersemanal de 12,6 puntos porcentuales y un adelanto interanual de 0,4 puntos.
Gran parte de la superficie ya sembrada, como así también muchos delos cuadros que serán incorporados durante las próximas semanas, ingresan a la rotación agrícola para cumplir la función de cultivo de cobertura. Debido a esto último, la inversión en tecnología también registra fuertes recortes durante la campaña en curso y, dependiendo de la evolución del clima, es probable que una proporción del área nacional de trigo no llegue a ser cosechada al cierre del ciclo.
El objetivo de estos lotes varía según la región que se estudie, en su mayoría se realizan para controlar malezas resistentes/tolerantes o reducir el nivel freático en zonas que fueron afectadas por inundaciones durante los meses previos; pero también para atenuar el impacto de la erosión eólica o hídrica, entre otros motivos.
La única zona que por el momento mantiene una expansión de superficie interanual es la región NOA en donde se registraron lluvias en otoño, que permitieron reabastecer de humedad los cuadros en una época poco común para la región. Este factor promovió la incorporación de una gran cantidad de lotes que, al igual que en los restantes sectores del país, inicialmente se realizan para cubrir el suelo con planteos de baja adopción de tecnología
