“La tecnología clearfield trajo muchísimas ventajas al cultivo, ya que los pre emergentes estaban trayendo muchas dificultades, por fitotoxicidad y control deficiente”.
“En cuanto a los patógenos, los materiales con genes de resistencia a mildew y roya ya se encuentran totalmente probados y las enfermedades ya se encuentran casi controladas en la Argentina”.
“Con las malezas y los patógenos ya controlados, hoy en día nos encontramos trabajando sobre la estructura de la planta, la arquitectura del cultivo. Ya somos capaces de regular la altura del girasol y el grado de plasticidad con el que se comporta frente a las plantas vecinas”.
“En cuanto a los pájaros, el ataque no tiene que ver exclusivamente con la arquitectura del cultivo. La idea es cambiar un poco la posición de los capítulos, más escondidos. También estamos trabajando en el control de la semilla, a la semilla blanca el pájaro no la ve”.
