La semana comenzó con caídas generalizadas en el mercado de granos debido al contagio recibido por el comportamiento en los mercados financieros globales: La apreciación del dólar generó una importante presión sobre los mercados de commodities. El plan de los países miembros de la eurozona, consistente en la aplicación un rescate financiero a Chipre, generó tensiones en los principales índices bursátiles, y los futuros agrícolas no fueron la excepción.
Los contratos de soja cerraron la jornada con una importante caída en sus cotizaciones, ubicándose por debajo de los 520 U$S/tn. La oleaginosa recibió presión ante el incremento en la oferta de mercadería disponible de origen brasileño y, por otro lado, debido a la menor atención puesta en el mercado norteamericano, de parte de los principales compradores.
Del mismo modo que la oleaginosa, el mercado de trigo se vio debilitado ante la continuidad de clima favorable en las planicies norteamericanas y, una venta de posiciones de parte de los operadores brindó un factor bajista adicional.
Por último, siendo la excepción al resto de los granos, el maíz ajustó con un alza de 1 U$S/tn, alentado por el ajustado nivel de stocks finales en EE.UU. correspondiente al ciclo 2012/13 producto de la creciente demanda para uso forrajero. De esta manera, el cereal pudo esquivar el clima financiero poco alentador que predominó en la primera rueda de la semana.

