Política

Scioli tuvo que salir a hablar de aborto y marihuana

El candidato del Frente para la Victoria volvió a defender su ausencia en el debate del domingo y explicó que está en contra de la despenalización del consumo de droga

2 Oct 2015

Una montaña rusa el día de campaña de Daniel Scioli. Comenzó golpeado de costado por la imputación al líder cegestista Antonio Caló, con quien había compartido palco 24 horas antes; después tuvo que salir a defender su ausencia en el debate presidencial del domingo; tuvo un respiro al anunciar la repatriación de ex massistas, con la candidata renovadora al Parlasur Mónica López a la cabeza; y coronó la noche con otra cena de recaudación en Costa Salguero, con un cubierto más "económico" desde $2.500, esperaba juntar un poco menos de los $35 millones de la anterior.

"Di un mensaje de una hora en el Ópera. Está claro mi programa de Gobierno. Lo demás, es chamuyo, dicen un día una cosa y otro día a otro", se jactó el gobernador bonaerense ante radio Con Vos. Obvio, la excusa no evitó que los demás presidenciables salieran a criticarlo.

Por otro lado, sin posibilidad de aclararlo en el debate al que faltará, recordó que está en contra de la despenalización del aborto y de la marihuana, esto último auspiciado por su colega de boleta, el candidato a gobernador Aníbal Fernández: "No estamos hablando de consumo social, sino de los pibes que los agarra la droga y pueden llegar a ponerse fuera de sí, les dan un arma y es un desastre".

En otra sintonía, en la tropa del presidenciable del FpV festejaban ayer, como para eclipsar las noticias amargas, la incorporación de los ex renovadores. Incluyendo en un pelotón de intendentes, concejales y gremialistas, al ex jefe de campaña de Sergio Massa, Juan José Álvarez. El peronista ex duhaldista ya había abandonado el FR en mayo. "El libro de pases sigue abierto", anunciaban ayer en el búnker naranja, vaticinando (sin dar nombres) próximas mudanzas de Tigre. 

Mientras discursivamente el antagónico electoral es Mauricio Macri, el candidato de Cambiemos, (ayer recordó que "votó en contra de la recuperación de YPF, de la recuperación de Aerolíneas"), la pelea subterránea es con Massa. Por el voto peronista. "Perdieron esta elección en el escritorio", celebra antes de tiempo el sciolismo, convencidos de ganar en primera vuelta sin polarización, con un tigrense no sólo que no se diluyó sino que habría subido unos puntos en las encuestas, eventuales votantes que le arrebató al Jefe de Gobierno porteño. 

"Tenemos que ampliar la base peronista, enamorar a los que en 2011 votaron a Cristina (Fernández de Kirchner)", analizó un especialista S en la materia. Por eso el bombardeo electoral naranja está puesto sobre Córdoba, como antes de las PASO, para intentar robar parte del electorado del otro socio de UNA, José Manuel De la Sota. Una estrategia que no sólo incluye coqueteos con el electo gobernador, el delasotista Juan Schiaretti, los tironeos por su esposa, Alejandra Vigo: un día, se repartió elogios con Karina Rabolini, al otro la subieron al escenario del acto de UNA en el estadio Orfeo. Además de un spot específico para el electorado mediterráneo, el único para una provincia de su campaña, Scioli ya apareció en la vía pública cordobesa con una promesa en particular: resolver "políticamente" el juicio de la provincia con la Nación por los fondos previsionales.

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