Santiago del Estero inicia una nueva etapa productiva. El gobernador Elías Miguel Suárez delineó un plan donde la producción agropecuaria, la innovación y la industrialización de la materia prima son protagonistas.
Desde una mirada integral, el mandatario destacó la importancia de la sinergia con el sector privado en una economía dinámica, innovadora y generadora de empleo.
"No se trata solo de producir más, sino de producir mejor, con mayor agregado de valor y mayor impacto en el empleo local", indicó.
Cadenas de valor: el salto hacia el desarrollo industrial
Uno de los pilares de la gestión provincial es potenciar las cadenas de valor mediante la industrialización en origen, transformando a Santiago del Estero en un polo estratégico para las inversiones.
Para el agro santiagueño, referente nacional en soja, maíz, algodón y ganadería, este lineamiento es clave para avanzar en procesos de transformación que permitan capturar una mayor renta dentro del territorio.
La estrategia busca consolidar un esquema donde la producción primaria se vea acompañada por PyMEs de servicios, tecnología y una creciente economía del conocimiento aplicada al campo.
Agencias territoriales
Con el despliegue de 12 nuevas sedes distribuidas estratégicamente en el interior provincial, Suárez anunció la renovación de las Agencias de Desarrollo Territorial (ADT). Estas unidades, concebidas para acompañar al productor con asesoramiento técnico, información científica y datos climáticos en tiempo real, facilitarán también el acceso a equipamiento para las labores rurales y la adopción de nuevas tecnologías.
"En un contexto de variabilidad climática y desafíos logísticos, la información precisa es determinante para mejorar los rindes y mitigar riesgos", subrayó el mandatario.
Modernización normativa: un imán para nuevas inversiones
En sintonía con este plan, el Gobierno de Santiago del Estero avanza en la actualización de la Ley de Promoción Industrial (N° 6750). Tras dos décadas de vigencia, la reforma busca dotar a la provincia de instrumentos más ágiles que faciliten la radicación industrial y la ampliación de la base productiva.
Según describen desde el gobierno, esta actualización normativa se traducirá en esquemas de incentivos fiscales más competitivos y en una simplificación administrativa clave para atraer empresas interesadas en instalarse en territorio santiagueño.
Producción y empleo: el círculo virtuoso
El horizonte planteado busca que el desarrollo agroindustrial no solo incremente las exportaciones, sino que a nivel interno dinamice las economías regionales y genere oportunidades para jóvenes y emprendedores locales. Bajo este enfoque, Santiago del Estero se propone consolidar un perfil productivo moderno, donde "la fortaleza primaria se transforme en un entramado industrial y de servicios que multiplique el impacto económico en todo el territorio provincial".
En un escenario nacional complejo, marcado por la retracción del consumo y las dificultades de financiamiento, la apuesta por fortalecer las cadenas de valor y promover la inversión privada aparece como una estrategia contracíclica. "El objetivo es generar previsibilidad y sostener la actividad frente a la fuerte presión sobre los costos productivos", subrayan desde la gestión provincial.
En definitiva, en tiempos donde la competitividad y la eficiencia marcan la agenda del agro argentino, la provincia avanza hacia un modelo basado en la articulación público-privada y una visión de largo plazo.
