En la mayor parte del país, incluso en la zona castigada por el agua durante el otoño invierno se insinúa una primavera extraordinaria que estimulará la retención estacional de la ganadería pastoril. Y esto se va combinar con el faltante de gordos tanto de los feedlots como de las invernadas pastoriles, que están muy atrasados.
Además, es probable que de aquí a fin de año se produzca alguna devaluación que reforzará la demanda, como sucedió en enero, debido a la valorización del cuero, que se exporta en un 85%, y de las achuras, que se exportan en un 50%.
A esto se agrega que la incertidumbre sobre el futuro de la economía y la propia firmeza de la hacienda han revalorizado el papel del ganado como reaseguro frente a la inflación.
En síntesis, con excelentes precios, la expectativa de una devaluación y mucho pasto en el campo es probable que el precio de la hacienda se mantenga firme en términos reales en los próximos meses.
En cuanto a 2015, el destete será de entre 400 y 500 mil terneros menos que este año, y con la inminencia del cambio de gobierno se agregarían motivos para una retención moderada. Esta menor oferta mantendrá los valores altos en el próximo año.
