La política tributaria argentina volvió a poner a los derechos de exportación en el centro del debate. Según un informe del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral, el 2025 cerró con 55 modificaciones impositivas, la misma cantidad que en 2024, pero nueve de cada diez estuvieron orientadas a reducir la presión fiscal.
El relevamiento indicó que el 91% de las normas tributarias emitidas durante 2025 tuvo como objetivo aliviar la carga fiscal. Solo el 9% no siguió esa dirección y, dentro de ese grupo, dos medidas tuvieron un impacto mixto porque combinaron subas y bajas en derechos de exportación.
Ese dato convirtió al 2025 en el año con mayor proporción de normativa orientada a reducir tributos desde 2002. A su vez, la presión tributaria cayó 1 punto porcentual respecto de 2024, aunque el informe remarcó que, desde 2004, la carga fiscal acumuló una suba de 1,34 puntos porcentuales.
El agro volvió a ser protagonista
En 2025 hubo 12 modificaciones vinculadas a los derechos de exportación y 9 estuvieron orientadas a reducir la carga fiscal. Algunas de estas medidas alcanzaron a economías regionales, sectores agroindustriales, productos cárnicos y determinadas cadenas vinculadas a la producción.
Este nivel de protagonismo de las retenciones no se veía desde 2008, en el marco del conflicto entre el Gobierno y el campo por la suba de los derechos de exportación del complejo oleaginoso. Antes de eso, la normativa vinculada a este tributo también había tenido peso en 2002 y 2007.
Entre las medidas mencionadas aparecen la eliminación para ciertas economías regionales, bajas temporales para el sector agroindustrial, eliminación transitoria para productos cárnicos y reducciones aplicadas en diciembre a determinados productos de cadenas agroindustriales. También se incluyeron decisiones sobre sectores mineros, industriales, aluminio, acero, aceites y lubricantes.
Milei quedó por debajo de Macri y Fernández
En la comparación de emisión normativa por gobierno, en su primera mitad de mandato, Javier Milei registró un promedio anual de 62 modificaciones tributarias. Una cifra que queda por debajo de dos presidentes previos: Mauricio Macri, con 78, y Alberto Fernández, con 86.
Aun así, los últimos tres gobiernos se ubicaron por encima del promedio histórico. En esta línea, el trabajo de la Universidad Austral aclaró que todavía resta observar si la tendencia actual se mantiene hasta el final del mandato o si la emisión de normativa se acelera en los próximos años.
En términos de orientación, Milei mostró una proporción de normas destinadas a reducir la carga fiscal del 91%, por encima del 73% registrado durante el gobierno de Alberto Fernández y del 59% correspondiente a la gestión de Mauricio Macri.
Menos dispersión y más foco
Otra diferencia respecto de 2024 fue la concentración de los cambios. Durante 2025, las bajas vinculadas a Ganancias, derechos de exportación y cancelación de obligaciones tributarias explicaron 27 de las 55 normas del año, es decir, el 49% del total.
En cambio, para alcanzar una proporción similar en 2024 había que sumar modificaciones en una mayor cantidad de tributos, entre ellos Ganancias, Impuesto PAIS, IVA, cancelación de obligaciones, derechos de exportación, aportes y contribuciones e impuesto a los débitos y créditos.
Aunque 2025 mostró una clara orientación a reducir la carga fiscal, la continuidad de ese camino dependerá de las próximas decisiones del Gobierno y del margen que deje el programa económico. Las recomendaciones del FMI plantean un equilibrio complejo, con medidas para reforzar la recaudación y, al mismo tiempo, avanzar sobre tributos distorsivos como las retenciones y el impuesto a los débitos y créditos.
