La Corporación del Mercado Central dio el primer paso para evitar que se reavive lo que en 2013 llegó a denominarse "la guerra del tomate", y emitió un comunicado mediante el cual impulsa un boicot al tomate durante dos semanas.
"Por motivos estacionales, que implican una rotación de las zonas de cultivo, la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires informa a la población sobre una merma en la producción de tomate que se mantendrá por un lapso aproximado de 15 días", advierte el centro frutihortícola.
En la misma nota apunta que "como es habitual, ante este tipo de circunstancias climáticas y/o estacionales, el Mercado Central sugiere el reemplazo de los productos que puntualmente pudieran verse afectados. En tal sentido, se sugiere el consumo de una variedad de especies que, por factores de estacionalidad o altos volúmenes de producción, se encuentran a buen precio".
La Corporación estima que la situación se vera normalizada en breve, porque "actualmente está finalizando el ciclo productivo de la zona del "cinturón verde" de La Plata, y en las próximas semanas comenzará el ingreso de tomates procedentes de la provincia de Corrientes y del norte del país". De todos modos, privilegia la prevención y lanza la advertencia para restringir el consumo.
El presidente de la Cámara Frutihortícola, Fabián Zeta, reafirmó la explicación del Mercado Central: "Falta tomate, por eso se eleva el precio". "Quizás en 15 o 20 días hablaremos de otra cosa, salvo que caiga una helada", manifestó en declaraciones a 'Canal 26'.
En octubre pasado, un boicot de los consumidores provocó que la venta del tomate se frenara en las calles y su precio bajara un 35%.
Incluso el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, advirtió que el Gobierno estaba dispuesto a permitir la importación de tomates de Brasil, ante la suba de precio desmesurada que había afectado a los consumidores locales.
