SOJA
Las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en torno a la producción de soja pueden ser factor de presión para los precios el día de hoy, después de que la entidad anuncie una producción esperada de 57 millones de toneladas, valor que parece demasiado alto según analistas del rubro. No obstante, el mercado toma esos datos y presiona a la soja a la baja, impactando sobre las cotizaciones en Chicago de cara al reporte del USDA del martes, donde habrá que ver la estimación que realice la entidad para Sudamérica.
En relación a esto, Brasil podría ver complicada algunas regiones productivas, lo que disminuiría en el orden de 2 millones de toneladas el volumen cosechado, pese a que las lluvias del los últimos 7 días trajeron algún alivio sobre ciertas regiones, las cuales estaban mas golpeadas por la sequía.
Asimismo, las caídas del aceite de soja, el cual subió fuertemente el día de ayer también presionan a los precios en baja. Misma situación evidencia la harina, donde los futuros con vencimiento en julio cedían poco mas de un dólar pasado las 12 del mediodía en nuestro país.
MAIZ
En el caso del maíz, la situación es similar a la de la soja y cae en Chicago, atento a la apreciación del dólar frente a otras monedas, restando competitividad al cereal estadounidense, cuando en poco tiempo ingresará la producción del hemisferio sur al mercado internacional.
Ante esta situación, los operadores podían cerrar posiciones a la espera del informe del USDA del martes, donde se espera que los stocks finales puedan verse reducidos por aumentos tanto en la producción de etanol como en el dato de exportaciones para Estados Unidos.
No obstante, las buenas condiciones climáticas en Sudamérica podrían derivar en un aumento de la producción para Argentina y Brasil, manteniendo la presión bajista sobre los precios.
TRIGO
Finalmente, el trigo cae en el orden de 1 dólar en línea con el maíz y la soja. La suba del dólar frente a otras monedas alertaba ante la pérdida de competitividad del trigo estadounidense frente a los competidores del otro lado del océano, puntualmente Europa. Pese a que Egipto compraría trigo norteamericano, el resto de los compradores globales se abocarían a comprar en otras regiones, debilitando las exportaciones norteamericanas de trigo, las cuales no vienen mostrando un desempeño muy favorable, pese al buen dato publicado ayer.
