En el marco de Expoagro 2026, el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, encabezó el lanzamiento de la 11° Fiesta Provincial de la Vendimia Bonaerense. El evento, que se realizará el 11 y 12 de abril en Saldungaray, sirvió de plataforma para mostrar la consolidación de una actividad que, según el funcionario, se ha transformado en un vector estratégico de desarrollo y crecimiento local.
Un contraste marcado
Mientras que el panorama nacional registra un deterioro preocupante, la provincia de Buenos Aires muestra una trayectoria inversa. Según datos oficiales, en los últimos dos años la Argentina perdió más de 2.000 establecimientos vitivinícolas, lo que representa una reducción superior al 9%. La superficie cultivada con vid también se vio afectada, con una caída acumulada de más de 8.600 hectáreas desde 2023.
Javier Rodríguez, ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, el escenario bonaerense es de expansión: en los últimos cinco años, la cantidad de viñedos en la provincia creció un 44%. Para Rodríguez, este fenómeno responde a una estrategia orientada a sostener la producción mediante un "entramado de pymes y emprendimientos familiares integrados con el turismo, bajo una red colaborativa entre productores".
Ciencia y financiamiento: los motores del sector
Para respaldar este crecimiento, el Ministerio de Desarrollo Agrario impulsa iniciativas como el módulo experimental de vid en la Corporación de Fomento del Valle Bonaerense del Río Colorado (CORFO). Allí se realiza un seguimiento exhaustivo de ocho variedades, Tannat, Gewurztraminer, Cabernet Sauvignon, Ancellotta, Pinot Noir, Malbec, Merlot y Semillón, con el objetivo de identificar aquellas con mejor adaptación y mayor potencial productivo.
Módulo experimental (CORFO).
En cuanto a la política crediticia, se lanzaron líneas de financiamiento específicas para la fruticultura a través de un convenio con el Banco Provincia, con plazos de hasta siete años. Rodríguez destacó que estas herramientas son vitales porque respetan los ciclos biológicos de la vid, permitiendo que el crédito funcione como un motor de inversión y no como una carga financiera para los productores.
Identidad y Enoturismo
Finalmente, la Provincia buscó fortalecer al sector mediante la creación de la marca "Vino Buenos Aires". Bajo el amparo de la Ley N° 15.404, este sello establece un régimen de promoción que incentiva la industria y optimiza la comercialización de la producción local.
En paralelo, se potencia la Ruta del Vino Bonaerense, un circuito de enoturismo que ya integra a bodegas de diversas regiones, desde las zonas serranas y la costa atlántica hasta localidades cercanas al Gran Buenos Aires, como Chapadmalal, Tandil, Saldungaray, Cañuelas y Berisso.
