Los productores no propietarios, en tanto, elevaron sus beneficios en 350% desde 2002, aunque sus ganancias se vieron disminuidas en las últimas campañas, "por el aumento de los costos y los altos valores de los arrendamientos".
Según el estudio, los mayores ingresos "son el resultado del favorable contexto macroeconómico en el cual se desenvuelve la producción agropecuaria en la actualidad, como de una situación internacional de términos de intercambio favorables".
Señala asimismo que la actividad es "sumamente rentable en el contexto de una economía en crecimiento", si bien desapareció la "situación extraordinaria" de la salida de la convertibilidad.
En particular, "los arrendatarios enfrentan mayores costos y enfrentan una tensión respecto al valor de los alquileres".
De este modo, "lo que un arrendatario debe pagar por el uso de la tierra en 2013 resulta, en dólares, un 215% más que lo que desembolsaba en 2001, y estos mayores costos se transmiten a otras producciones y cultivos de la misma zona".
Ante estos resultados, el estudio de la Cátedra Jauretche de la UBA descarta motivaciones económicas del cese de venta de granos y hacienda a iniciarse en los próximos días.
