El impulso que había mostrado la maquinaria agrícola en abril no logró sostenerse en mayo. Según el informe mensual de ACARA, los patentamientos de tractores, cosechadoras y pulverizadoras totalizaron 710 unidades, con una baja de 13,6% respecto de abril y una caída de 16,8% frente al mismo mes del año pasado.
Las cosechadoras fueron las más afectadas en la comparación mensual, con 86 unidades patentadas y una baja de 38,6% frente a abril. En la medición interanual, el segmento también quedó 9,5% por debajo de mayo de 2025.
Entre enero y mayo las cosechadoras acumularon 420 unidades, lo que representa un crecimiento de 13,2% frente al mismo período de 2025. Esa mejora acumulada muestra que el rubro todavía conserva tracción, impulsado por la renovación de modelos y la incorporación de tecnología para optimizar la operación de cosecha.
En tractores, el mercado mostró una caída más moderada contra abril, pero una señal más débil frente al año pasado. Durante mayo se patentaron 548 unidades, 5,8% menos que en el mes previo y 20% por debajo de mayo de 2025. En el acumulado anual, el segmento llegó a 2.152 unidades, con una baja de 2,7%.
Pulverizadoras resistieron mejor, pero siguen rezagadas
Las pulverizadoras cerraron mayo con 76 patentamientos, lo que implicó una caída de 24% respecto de abril. Sin embargo, fue el único rubro que logró mejorar en la comparación interanual, con un avance de 4,1% frente a mayo de 2025.
En los primeros cinco meses del año se patentaron 251 pulverizadoras, 9,7% menos que en igual período del año anterior. El dato refleja un mercado competitivo, fragmentado y con dificultades para consolidar una recuperación más pareja.
En el total de los tres productos principales, el acumulado de enero a mayo alcanzó 2.823 unidades, apenas 1,3% por debajo de las 2.861 registradas en el mismo tramo de 2025. La diferencia no es amplia, pero confirma que el repunte todavía no logró transformarse en una tendencia sostenida.
Financiamiento y costos condicionaron las ventas
El retroceso de mayo no necesariamente indica un mercado detenido, sino un mercado más selectivo. La demanda existe, pero aparece concentrada en momentos específicos, atada a eventos comerciales, disponibilidad de crédito y oportunidades de precio.
De cara a los próximos meses, Agroactiva y las líneas de financiamiento serán factores decisivos para medir si el sector vuelve a tomar impulso. El desafío será convertir la cosecha, la baja de retenciones y la oferta crediticia en renovación tecnológica real.