Desde que el gobierno nacional impuso un estricto control sobre la divisa norteamericana, las operaciones inmobiliarias comenzaron a frenarse. Hoy son muy pocas. "Hubo una especia de impasse de 2/3 meses donde el mercado estuvo absolutamente inactivo esperando ver cómo reaccionar ante una realidad que los descolocaba", explicaron los operadores. "Tener que hablar de pesos en un país donde el mercado está acostumbrado a hablar en dólares descolocó a la mayoría, tanto compradores como vendedores", dijo Mariano Maurette, responsable de la sección campos de Álzaga Unzué y Cía.
"Hoy diría que se gasta mucho tiempo trabajando en eso: "¿cómo me vas a pagar?" es la pregunta, y sobre esa base, el dólar en la mesa tiene mucho peso", señaló el ejecutivo. Explicó también que "charlamos mucho entre colegas sobre los niveles de precios, y lo cierto es que después de 10 años donde prácticamente hubo una suba ininterrumpida, y donde en la crisis internacional financiera del 2008 se detuvo, e incluso, pudo haber bajado un poco, este año estamos hablando de una posible baja tácita (de precios). Lo digo así porque ante tan pocas operaciones no se puede medir ni aseverar que así sea, pero si sabemos que los compradores que se acercan, están renuentes a pagar los valores 2011".
Consultado sobre el nuevo esquema del mercado de tierras para arrendar, Maurette dijo que "estas reglas de juego inciertas las siente el arrendatario. Hay muchos indicios de que el arrendatario tradicional, que lo único que se había visto que hacía a lo largo de la década era ir por más y más, frenó un poco la marcha porque está preocupado. Viene de una campaña que no fue buena y, sobre todo, por el tema de los (mayores) costos. Además le sumó la posibilidad de que las reglas de juego cambien", dijo. "Primero acusó el impacto fuerte hacia fin de año y principio de este con las trabas cambiarias, sumado a la Ley de Tierras que sacó del escenario a los extranjeros que todavía no tienen muy claro qué hacer, porque si bien la ley está aprobada y vigente, no se tiene muy claro cuáles son los pasos a seguir para la aprobación de un extranjero que quiera comprar. Pero principalmente, creo que el tema cambiario fue el que más afectó a toda la actividad inmobiliaria, y la rural no es la excepción", señaló en dialogo con Radio Colonia.
En cuanto a los arrendamientos en sí, Maurette consideró que "Se demoró más de lo común. Arrancaron tarde las conversaciones. Había mucha incertidumbre y expectativa sobre qué se iba a levantar de la cosecha anterior, que también se vio postergada por el tema climático. Generalizando, efectivamente podemos hablar de una baja que puede rondar de un prudente 10%/15%. En cuanto a las condiciones, se intentó, en la medida de lo posible, asociar al propietario con un porcentaje. Con una parte pagada en quintales o en pesos también, y otra parte a riesgo. Y después, lo que ya es un clásico de los últimos años, definir qué valor de soja se toma: el disponible, el valor a cosecha, etc. Ese fue un tema bastante protagonista porque la soja perforó la barrera de los US$ 600", dijo.
Consultado sobre si estos precios extraordinarios habían servido para neutralizar algunos efectos negativos, el directivo de Álzaga Unzué consideró: "Estoy absolutamente de acuerdo, pero también vinieron a distorsionar una negociación porque se sabe que son precios extraordinarios y no está nada claro qué puede pasar con ellos a mediano y largo plazo, sobre todo para la campaña nuestra que se levanta en mayo/junio del año que viene. Creo que el productor tomó conciencia de que este tema es muy volátil, y eso amerita ser lo prudente del caso", finalizó.
Economía
Compra-venta de campos paralizada "Tener que hablar de pesos en un país donde el mercado está acostumbrado a hablar en dólares descolocó a la mayoría", dicen los operadores inmobiliarios
28 Ago 2012
28 Ago 2012
