El mercado de ganados atraviesa un momento de alta complejidad técnica, donde la firmeza de la invernada comienza a mostrar señales de saturación en su estructura de precios. Según el último informe de AZ Group, la brecha entre el ternero y el animal terminado está tensionando la reposición de los establecimientos.
Invernada y Cría: precios en meseta
Para la invernada se indican precios elevados, aunque los analistas señalan una segmentación marcada por categorías, con la formación de "mesetas" en algunas de ellas. En este marco, el ternero liviano sigue siendo el activo más buscado ante una oferta estructuralmente restringida y la necesidad de los feedlots de asegurar stock para el segundo semestre.
En la última semana, el ternero de hasta 160 kg promedió los $7.661/kg (con máximos de $8.200), mientras que la categoría de 170 kg registró una suba del 3%, alcanzando un valor medio de $7.043/kg.
Mercado de Cañuelas: el límite del consumo
En el Mercado Agroganadero de Cañuelas, la dinámica actual refleja una oferta limitada que convive con un consumo interno cuyo poder de compra se encuentra debilitado. Según los especialistas, este escenario genera una paradoja: la firmeza de los precios coexiste con una demanda cada vez más selectiva que le pone un "techo" a las subas.
Fuente: AZ Group.
Esta tendencia se observa claramente en la categoría de novillos pesados (más de 460 kg), que promediaron $4.514/kg, marcando una caída del 2% respecto a la semana previa. Por su parte, las categorías livianas (hasta 390 kg) muestran una mayor estabilidad, aunque con leves bajas en comparación con el inicio del mes.
La relación Insumo/Producto: el maíz como aliado
Un factor determinante para el engorde a corral es la relación maíz/novillo, que actualmente se mantiene en un escenario de equilibrio favorable. Con el novillo promediando los $4.500/kg y el maíz a $260.000 la tonelada, la relación se ubica en 58 kilos de novillo por tonelada de grano.
Fuente: AZ Group.
En términos prácticos, la venta de un animal de 430 kg permite adquirir casi 8 toneladas de maíz, una capacidad de compra de insumos sumamente competitiva para los sistemas intensivos.
En síntesis, los analistas descartan al costo del grano como un factor de presión adicional para la ganadería. Sin embargo, advierten que este alivio no es suficiente para compensar el elevado costo de reposición: el margen del negocio continúa tensionado por la brecha entre un ternero con valores firmes y un novillo terminado que comienza a mostrar signos de fatiga ante el límite que impone el mostrador.
