En el marco del 111° Congreso Anual Ordinario de la Federación Agraria Argentina (FAA), realizado en Rosario, la presidenta Andrea Sarnari sostuvo: "Los pequeños productores no somos beneficiarios de las medidas que se tomaron el lunes; la transferencia de recursos es a beneficio de los grandes y no del pequeño productor". A su vez, planteó que lo que se necesita son reglas claras y una reforma fiscal más amplia que abarque otros tributos distorsivos.
En ese sentido agregó: "Se debe continuar con la reducción de la carga fiscal. Las retenciones son un claro ejemplo de eso. Pero no sólo se trata de reducir esa carga impositiva, también es necesario que una reforma integral avance en la eliminación de otros impuestos distorsivos, como el anticipo de ganancias que pagamos antes de saber cuánto vamos a producir; el impuesto al cheque; los saldos técnicos de IVA, y fundamentalmente revisar la distribución de esos recursos y a dónde van destinados.
Desde la Confederación Intercooperativa Agropecuario (CONINAGRO) también mostraron su descontento, al advertir que la mayoría de los productores no están en condiciones de reaccionar ante medidas sorpresivas y de corto plazo. "En este caso, ante un planteo de baja temporal con cupo, nos quedamos perplejos, analizando la situación" y resumieron la situación con tres simples palabras "ni la vimos".
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En la misma línea, la organización cuestionó el carácter recaudatorio de la resolución y subrayó la necesidad de reglas claras y permanentes. "Los productores arriesgamos patrimonio y esfuerzo todos los días para producir los granos que el mundo demanda. Lo mínimo que exigimos es respeto y previsibilidad", remarcaron.
Por su parte, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) fue aún más dura al calificar la disposición como "una medida claramente coyuntural, que no generó ningún beneficio para los productores -verdaderos dueños de los granos- y que terminó siendo un gran negocio para los mismos de siempre: los exportadores".
La decisión alteró el normal funcionamiento del mercado de granos, generó incertidumbre y consolidó ganancias extraordinarias para un grupo reducido de intermediarios, sin aportar soluciones de fondo.
En comunicación con el secretario de CARBAP, Pablo Ginestet, habló sobre la relación entre productores y exportadores sosteniendo que la desconfianza que caracteriza a esta relación se confirmó en estos últimos días. Y agregó: "en todos los otros programas similares a este los exportadores se llevaron una tajada grande, que nunca trasladaron al cien por ciento el beneficio a los productores".
En cuanto a la relación Estado-sector agropecuario señaló: "cuando hay problema de falta de dólares o demás, es al primero que todos los gobiernos se dan vuelta y lo miran como para ver qué le pueden sacar y qué negocio pueden hacer para estas cuestiones y bueno, lamentablemente eso es lo que termina sucediendo. El productor sigue viendo cómo es usado".
El descontento que generó esta medida en una primera instancia se agravó luego de que los cupos se agotaran en menos de tres día. En este sentido, organizaciones representativas del sector concluyeron que las medidas transitorias, lejos de brindar alivio, profundizan la incertidumbre. El reclamo compartido es el mismo, avanzar en una política agropecuaria de largo plazo que garantice estabilidad, previsibilidad y competitividad genuina para todo el sector.
