La economía registró una expansión de 7,5%, frente al 7,7% de los primeros tres meses, en línea con lo esperado. El gobierno se resiste por ahora a inyectar liquidez
La producción industrial de China en el segundo trimestre registró una caída de 0,2%
La economía china siguió desacelerándose en el segundo trimestre del año, al crecer a una tasa del 7,5% interanual, dos décimas menos que el anterior, lo que muestra la fragilidad de la segunda economía mundial y pone en riesgo el cumplimiento de la meta de crecimiento marcada por Beijing para 2013 de 7,5%. Se trata del noveno trimestre en los últimos 10 en que la expansión se debilitó.
La cifra dada por la Oficina Nacional de Estadísticas está en línea con el pronóstico de los analistas sondeados por Reuters, que esperaban esta desaceleración después de la sorpresiva caída de 3,1% de las exportaciones en junio.
La ralentización entre abril y junio se debe a la caída de las exportaciones el comercio exterior cayó 4,9 puntos porcentuales con respecto al primer trimestre, la inversión en activos fijos (0,8 puntos menos) y la producción industrial (0,2 puntos menos).
En 2012, China creció 7,8%, su tasa más baja en 13 años. De crecer este año 7,5%, sería la expansión más baja desde 1991.
En la presentación de los datos, el vocero de la Oficina de Estadísticas, Sheng Laiyun, aseguró que la economía china llevó a cabo un desarrollo sostenido y creció a un ritmo moderado" y que los principales indicadores siguen dentro de rangos razonables, pero el entorno económico sigue siendo complejo.
Tras los datos de ayer, varios analistas ven como una posibilidad "real" el hecho de que China finalmente incumpla el 7,5% de crecimiento que el gobierno fijó como objetivo mínimo para este año, algo que no sucede desde hace 15 años.
Ciertamente este año China registrará menos crecimiento económico, quizás poco más del 7%, aunque el PBI real probablemente será aun menor. Lo importante es que el crecimiento seguirá cayendo de forma dramática por muchos años más, aseguró a Efe Michael Pettis, profesor de Finanzas de la Universidad de Beijing. China experimenta un menor crecimiento en los últimos trimestres debido al reajuste de su modelo económico, muy dependiente de las exportaciones y la demanda externa, para orientarlo hacia uno donde el consumo interno sea el componente más importante.
A pesar de la ralentización de la economía, las autoridades chinas se han resistido por ahora a aplicar medidas de estímulo para impulsar la economía, algo que se interpreta como la voluntad de los nuevos líderes de sacrificar décimas de PIB a corto plazo para asegurar un crecimiento sostenido a largo plazo.En este sentido, el profesor de Finanzas de la Escuela de Negocios China-Europa (CEIBS), Oliver Rui, dijo a Efe que el nuevo liderazgo chino "no está tan centrado en la tasa de crecimiento sino en la calidad del crecimiento". Rui, que también coincide en pronosticar un menor crecimiento económico para la segunda mitad del año, no prevé "un cambio radical" en las políticas económicas de Beijing a menos que se produzca un gran impacto externo.
Inyectar más efectivo en la economía a través de la flexibilización monetaria aumentaría el riesgo de exacerbar aún más a los mercados de crédito e inmobiliario, cuya burbuja es una de las mayores preocupaciones.
Preguntado por el estado general de la economía, la semana pasada el primer ministro chino, Li Keqiang, se mostró satisfecho y dijo que el Ejecutivo tiene en cuenta los factores al alza y a la baja, dejando entrever que seguirá la política de no intervención.
China
En bajadaLa economía china siguió desacelerándose en el segundo trimestre del año, al crecer a una tasa del 7,5% interanual, dos décimas menos que el anterior
16 Jul 2013
16 Jul 2013
