El aumento del precio de la carne de vacuna en Colombia sigue generando debate entre el Gobierno y el sector ganadero. La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) aseguró que el encarecimiento responde principalmente a factores internos -como el mayor consumo, el sacrificio clandestino y el contrabando- y no al desempeño exportador del país.
Según explicó el presidente del gremio, José Félix Lafaurie, las exportaciones tienen un peso reducido dentro de la producción total, por lo que restringirlas no resolvería el problema de precios en el mercado doméstico, sino que podría afectar los ingresos de los productores y la dinámica del sector.
Más consumo y mayor faena
De acuerdo con datos del sector, el incremento de la demanda interna fue el principal motor de la suba. Durante 2025 el sacrificio de bovinos creció cerca de 7%, reflejando un mayor consumo impulsado por la mejora de los ingresos nominales de los hogares y la recuperación de la actividad económica.
En paralelo, la inflación de la carne rondó el 9,5 % el año pasado, mientras que el aumento del salario mínimo para 2026 podría seguir ampliando la capacidad de compra y sostener la presión sobre los valores.
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Exportaciones con peso limitado
Fedegán remarca que la proporción exportada sigue siendo baja en relación con la producción nacional. En 2025 Colombia envió al exterior poco más de 30.000 toneladas de carne a casi una treintena de destinos, sobre una producción cercana al millón de toneladas en canal. En animales vivos, las ventas externas incluso retrocedieron levemente frente al año previo, lo que para el gremio confirma que el comercio exterior no tiene volumen suficiente para explicar el comportamiento de los precios internos.
Contrabando y sacrificio clandestino
Otro factor señalado por el sector es la distorsión de la oferta formal. La salida irregular de ganado hacia Venezuela y la faena clandestina reducirían la disponibilidad registrada, generando tensiones en el mercado. Departamentos fronterizos como Arauca muestran caídas en el stock bovino entre ciclos de vacunación, lo que el gremio vincula parcialmente con movimientos ilegales de animales.
La propuesta del sector
Frente a este escenario, Fedegán sostiene que la respuesta debe centrarse en mejorar la trazabilidad, reforzar los controles sanitarios y combatir la informalidad para que más animales ingresen al circuito formal. El gremio advierte que, sin esas medidas estructurales, cualquier intento de limitar exportaciones tendría un efecto acotado sobre los precios y podría desalentar la producción, afectando el equilibrio del mercado ganadero en el mediano plazo.
