El ataque directo de Estados Unidos sobre territorio iraní el pasado 28 de febrero marcó un punto de inflexión en la estabilidad global. Según la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, lo que comenzó como un bombardeo a instalaciones nucleares en 2025 ya evolucionó hacia una ofensiva abierta que busca un cambio de régimen en Irán, habiéndose confirmado ya el descabezamiento del gobierno de los ayatolás y el asesinato del Líder Supremo, Alí Jamenei.
El Estrecho de Hormuz y el costo de la guerra
En términos económicos, la Bolsa identifica como el principal punto de fricción al bloqueo del Estrecho de Hormuz. En un contexto ya marcado por incrementos en las cotizaciones internacionales, Irán busca golpear el centro del comercio energético: el flujo de 20 millones de barriles diarios de petróleo que abastecen mayormente la demanda asiática.
La relevancia de este paso marítimo para el sector es total, dado que por sus escasos 33 kilómetros de ancho circula el 30% del comercio mundial de fertilizantes.
En el caso del petróleo crudo, el precio ya subió un 12%, lo que presiona al alza el valor del aceite de soja y amenaza con desencadenar una escalada de precios generalizada en diversos sectores.
Esta situación se ve agravada por la suspensión de coberturas por parte de las empresas aseguradoras ante el riesgo bélico, un fenómeno que podría afectar seriamente el flujo de granos hacia Medio Oriente.
"El objetivo iraní es claro: volver la guerra extremadamente costosa para la economía global".
Incertidumbre política en EE.UU.
El tablero internacional se completa con la debilidad interna de Donald Trump. Para los analistas, las elecciones de medio término en noviembre y el rechazo mayoritario a la guerra en las encuestas generan una incertidumbre doméstica en EE.UU. que suma una capa de inestabilidad adicional a los mercados globales.
