Las recientes precipitaciones registradas en distintas regiones del país trajeron aún más alivio para la campaña gruesa 2025/26. De acuerdo con el último informe del Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las lluvias contribuyeron a sostener la condición de los cultivos de soja y maíz en un momento clave del ciclo productivo, aunque aún persisten zonas que necesitan nuevos aportes hídricos.
Las mejoras en la condición hídrica se observaron principalmente en el NOA, el centro de Santa Fe, el sur de Córdoba y el oeste de Buenos Aires. No obstante, sectores de Chaco, el norte de Santa Fe y áreas del centro y sur bonaerense todavía requieren precipitaciones para sostener el desarrollo de los cultivos.
La soja entra en fase crítica para definir rendimientos
En este contexto, la soja presenta una situación relativamente favorable. Actualmente, el 74 % del área implantada se encuentra en condición de cultivo entre normal y excelente, reflejando una mejora tras las lluvias registradas en los últimos días.
La evolución del cultivo comienza a concentrarse en etapas determinantes para la campaña. Según el relevamiento, el 27% de la soja de primera ya inició el llenado de grano, una fase clave que definirá el potencial productivo final. Mientras que cerca del 40% de la soja de segunda se encuentra atravesando el período crítico de definición de rendimiento.
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En términos productivos, no se produjeron cambios en la proyección de producción nacional, la cual fue estimada en 48,5 millones de toneladas. Este volumen dependerá en gran medida de la evolución climática durante las próximas semanas, particularmente en las zonas donde el cultivo atraviesa fases sensibles de desarrollo.
A pesar de que se registró una condición hídrica predominante entre adecuada y óptima, esta categoría registró una leve caída intersemanal. Esta disminución evidencia la necesidad de nuevas lluvias para consolidar el potencial de rinde en amplias áreas productivas.
El maíz tardío, otro beneficiado por las lluvias
En el caso del maíz tardío, las lluvias recientes también impactaron positivamente en la disponibilidad de agua en el suelo. En este contexto, el 73,9% del área presenta actualmente una condición hídrica entre adecuada y óptima, mientras que el 87,4 % de los lotes mantiene una condición de cultivo entre normal y excelente.
La Bolsa de Cereales sostiene su proyección de producción nacional de maíz en 57 millones de toneladas para la campaña 2025/26.
Comienza la cosecha con rindes dispares
Mientras tanto, el maíz temprano comienza a mostrar los primeros resultados de la campaña. La cosecha alcanzó el 7,2 % del área apta a nivel nacional, con avances principalmente en el Núcleo Norte y en el Centro-Este de Entre Ríos.
En estas regiones, los primeros rendimientos relevados se ubican en torno a 95,7 qq/Ha en el Núcleo Norte y 65,2 qq/Ha en el Centro-Este de Entre Ríos. También se registran avances iniciales en otras zonas productivas, como el Núcleo Sur, el Centro-Norte de Córdoba y el Centro-Norte de Santa Fe.
En cuanto al girasol, la cosecha continúa avanzando de manera gradual en las principales regiones productoras del país. Durante la última semana, las labores registraron un progreso intersemanal de 2,8 puntos porcentuales y ya cubren el 33,8 % del área apta a nivel nacional.
A nivel país, el rendimiento promedio se ubica actualmente en 23 qq/Ha y el volumen recolectado alcanza las 2,08 millones de toneladas. Dado que todavía resta cosechar cerca de dos tercios del área implantada, la proyección de producción nacional se mantiene en 6,2 millones de toneladas para la campaña en curso.
Con la soja transitando etapas críticas y el maíz iniciando la cosecha temprana, la evolución de las condiciones climáticas seguirá siendo determinante para el resultado final de la campaña. A pesar de que las lluvias recientes permitieron sostener el potencial productivo en amplias regiones, la continuidad de los aportes hídricos será clave para consolidar los rindes proyectados en los principales cultivos de la Argentina.
