“Hoy la energía eólica es competitiva. Acá ya no es un problema de que la energía eólica es conveniente porque tiene menor huella de carbono o impacto ambiental. Desde el punto de vista económico, si pudiéramos instalar un parque de 50 o 100, 200 MW, aun teniendo en cuenta el carácter interrumpible que tiene esa generación eólica, pero con el recurso que tenemos en el país, podríamos generar energía eléctrica a precios más competitivos que a partir de importar gasoil o fueloil en máquinas obsoletas”, asegura Aranguren.
Es que de acuerdo a datos de la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico (CAMMESA) generar un MWh de energía con gasoil traído del exterior, como ocurre con los motores diésel (generación distribuida) instalados en las zonas con faltantes de abastecimiento, cuesta hasta 800 dólares, lo que representa hasta 6 veces más que con energía eólica, solar y biomasa.
“Esto no quiere decir que la energía eólica sea más negocio que Vaca Muerta. Los dos son negocios”, aclara el ex presidente de Shell. Pero entiende que “tanto Vaca Muerta, como la energía eólica, y en el futuro, aunque es menos competitiva hoy, la fotovoltaica, o biomasa, van a ser necesarias para recomponer nuestra matriz energética”.
Por su parte y en relación al plan de Cambiemos, Aranguren asegura que “la política energética nuestra va a ayudar a establecer un equilibrio de precios relativos. No digo de forma inmediata, porque es imposible. Mi objetivo es que en 4 años podamos reordenar el sector energético y atraer la inversión que nos permita eliminar el 15 por ciento de importación”. EnergíaEstratégica.
