El ciclo 2017-2018 en la colonia agrícola del Valle Inferior marca por ahora un pronóstico muy poco halagüeño. Las hectáreas que figuran en las próximas declaraciones juradas de cultivos para solicitar el riego advierten una merma de casi un 27% en la intención de ponerlas a producir.
Estos datos están incluidos en las promesas adelantadas por los chacareros al Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi) y son en comparación con la actual infraestructura predial total existente en el complejo productivo, que supera las 22.000 hectáreas.
Estas obligaciones que se exhiben -en forma transitoria- reiteran costumbres de años anteriores en el complejo productivo.
Sigue la fuerte incidencia de forrajeras para engorde de ganado, con poca generación de mano de obra. Por caso, las pasturas consorciadas representan 4.770 hectáreas, en tanto que la alfalfa reúne 2.443 predominando con un total de 7.213 hectáreas.
Aun cuando el pequeño productor pactó la realización de cultivos de cebolla por 1.308 hectáreas, esta actividad hortícola es la que más impacto negativo acusó. Se supo que todavía existen remesas en el campo sin levantar, y que pertenecen a la campaña 2016-2017.
Varias son las razones que influyen sobre el desaliento de algunos productores.
En algunas chacras de 30 hectáreas hay pequeños horticultores que decidieron pasar el arado para volver a sembrar sólo sobre cinco hectáreas del total, ante las malas ventas y el achicamiento de la economía.
Además, se observa en la situación de la colonia una menor cantidad de hectáreas alquiladas frente al alto costo, la tardanza en programas de apoyo financiero y técnico por parte de la Provincia y la Nación, el envejecimiento de la población de la colonia y la opción que manejan algunos productores de dejar sus chacras improductivas ante una posible venta inmobiliaria.
El presidente del Idevi, Marcos Castro, admitió ante "Río Negro" que su gestión tiene un compromiso frente a los problemas económicos y la especulación inmobiliaria.
A su entender es imperioso "atacar" esta situación con más acompañamiento para "romper los mitos sobre que el Idevi está abandonado" donde hay que tomar en cuenta que también existe "superficie ociosa porque hay suelos malos y los titulares han decidido no invertir".
Agregó que además se ve una tendencia de mejorar la productividad con la inversión de empresas privadas (Mandurain-Inco) que adquirieron predios para papa y cebolla totalizando unas 1.000 hectáreas.
La colonia en números
La colonia Idevi cuenta con 22.218 hectáreas, divididas en 500 parcelas.
Las hectáreas productivas reconocidas hasta el momento en el Idevi para solicitar el servicio de riego son 16.810.
El alquiler de tierra para almácigos ronda entre los 5.000 y 12.000 pesos mensuales, de acuerdo a la calidad de los suelos.
Las inmobiliarias ofrecen en venta chacras de entre 20 y 30 hectáreas cuyos valores oscilan los 4.000 y 5.500 dólares la hectáreas (incluyen sistema de riego con vivienda).
El presidente de la Cámara de Productores del Valle Inferior, Irineo Guerra, consideró que fue un año "complejo y difícil" pero "alentamos que el tiempo se deje de joder (con las lluvias) y vengan momentos favorables".
El titular confirmó el inconveniente que atravesaron los cebolleros con "los malos precios, con problemas de mercados".
Admitió además que los productores de frutas de pepita con 400 bins en el frigorífico de la entidad "están vendiendo de a poco" aunque "anduvo bien la ganadería y la producción de maíz (habrá 1.481 hectáreas para sembrar)". Los productores de cebolla tuvieron un importante caída en sus ingresos tomando en cuenta que en 2016 vendían la bolsa a 300 pesos y en este ejercicio 2017 apenas reciben 9 pesos por los 25 kilos.
Enrique Camino
