Promediando la semana en la plaza rosarina, se observó un menor dinamismo comercial, con precios mayormente bajistas por los granos gruesos y al alza para el trigo. Respecto a este último, el número de compradores se mantuvo acotado y se recortó el abanico de posibilidades de entrega.
En 2006 eran 15.100 y el año pasado quedaban 9600; es el nivel más bajo desde 1994; lo atribuyen al combo de alta inflación, atraso cambiario, presión tributaria y costos logísticos elevados.