Mientras los consumidores recuperan poder adquisitivo frente a alimentos básicos, según un estudio de Coninagro, los productores enfrentan una fuerte caída en la rentabilidad.
El clima favorable y costos en baja impulsan el cultivo El área sembrada alcanzaría los 6,7 millones de hectáreas, igualando el máximo histórico; se espera una producción de 20,5 millones de toneladas