"Una crisis económica China podría generar fuertes bajas en los precios de los granos"
Dólar y China: ¿Cómo pueden afectar al productor argentino durante 2015?
Llega fin de año y no son pocos los analistas que intentan “pronosticar” cuáles serán los principales temas que darán forma a la economía del mundo durante el año que se inicia. Lejos de tamaña tarea, mi intención no es otra que compartir un ejercicio mental sobre las consecuencias que podría (o no) tener una confirmación en el comportamiento de dos variables que durante 2014 dieron fuertes indicios de cambio en su patrón de comportamiento y que daría la sensación de que el movimiento podría continuar durante el 2015.
Dólar y China. Ambas variables tienen un peso importante para el productor agropecuario argentino. Dólar por ser la moneda base sobre la que se establecen los precios internacionales de los productos y China por ser el principal demandante de soja a nivel mundial.
Dólar: Daría toda la sensación de que estamos siendo testigos del final de un ciclo en lo que a valor del dólar se refiere. La debilidad de la moneda estadounidense iniciada a principios del 2008 va llegando a su fin y obviamente esto no va a ser gratis para el mundo. Durante ese período, el mundo tuvo la posibilidad de acceder a tasas de crédito en dólares muy bajas y a plazos más que razonables. El Banco Central norteamericano ya dejó en claro que de a poco se acerca el final de su política monetaria expansiva y el mercado ha comenzado a tomar nota de ello.
A continuación se puede apreciar el comportamiento del índice dólar durante este año. El índice dólar “mide” el valor del dólar contra una canasta de seis monedas (Euro, Yen, Libra, Dólar canadiense, Corona Sueca y Franco Suizo). Lo que este gráfico está indicando es que a partir de junio del 2014 el dólar medido contra estas seis monedas se apreció 10% o por el contrario las seis monedas en conjunto se devaluaron 10% contra el dólar.
¿Dónde radica la importancia de este movimiento?
Simple, el dólar es la moneda base sobre la cual se realizan la mayoría de las transacciones comerciales y financieras del mundo. Esto significa que cualquier país del mundo va a necesitar más unidades de su moneda para obtener un dólar. Para algunos países esto no sería malo porque una “devaluación” de su moneda les mejora la competitividad, el tema es que al mismo tiempo les encarece las deudas tomadas en dólares. Equilibrios complejos de administrar si los hay. Ahora bien, esto es historia pasada, lo que me interesa es analizar qué podría ocurrir si la tendencia se consolidara a lo largo del 2015.
A continuación vemos el mismo gráfico que el anterior pero con una perspectiva un poco mayor. Desde 1993 a la fecha. Si bien parece otro gráfico, es el mismo. Y rápidamente se desprende de este que si el Banco Central norteamericano volviese a políticas monetarias más parecidas a las de la década del ´90 y principios de este siglo (tasas de interés más altas y menos emisión monetaria) deberíamos pensar en valores de dólar superiores a los que tenemos hoy.
¿Cómo impactaría eso en el productor argentino?
La verdad, no lo sé. Lo que sí puedo hacer es inferir el comportamiento de algunas variables y de esa forma llegar a algún tipo de respuesta. Con eso en mente creo que una apreciación del dólar durante el 2015 lo que debería modificar es el flujo y el destino del dinero especulativo. Esto es muy importante para el productor argentino ya que desde principios de siglo los granos se han convertido en un vehículo de inversión a nivel mundial y esto generó que grandes sumas de dinero tomaran como destino de sus operaciones a los mercados de granos. Esto modificó en gran medida la volatilidad del mercado de granos. Es decir, lo que estos fondos hicieron fue magnificar los movimientos en los precios. Tanto a la baja como a la suba. Esto es bueno por un lado porque permite alcanzar niveles de precios que de otra forma probablemente no hubiese sido posible alcanzar pero también generó más de un dolor de cabeza cuando la salida de esos fondos provocó fuertes bajas. Punto clave aquí el manejo de las estrategias de cobertura. Si la volatilidad aumenta el manejo del riesgo se vuelve clave.
¿Y entonces?
Sin perder de vista que la base del precio de los granos responde a cuestiones de oferta y demanda, si no hay sorpresas en ese frente, una apreciación del dólar durante el 2015 probablemente muestre su mayor impacto en la volatilidad de los precios debido a una caída en los flujos de fondos operados en el mercado. Deberíamos ver comportamientos de precios más laterales con subas o bajas menos agresivas.
China: Aquí la pregunta a responder es cuánto puede afectar a la demanda de granos por parte de China una desaceleración en su economía combinada con una apreciación del dólar.
Soy de la idea de que ninguno de esos dos acontecimientos (desaceleración económica y fortaleza del dólar) tendría la fuerza suficiente como para cambiar la demanda de granos por parte de China. Eso no significa que la tasa de crecimiento que viene experimentando la demanda tienda a tranquilizarse. Es más, sería lo más lógico.
A hoy, el comportamiento de la economía China sigue siendo una gran incógnita para la mayoría de los analistas. Hay quienes vienen sosteniendo hace ya un par de años que el sistema financiero chino es una gran burbuja y que es imposible de sostener mucho tiempo más. Se habla de que el crecimiento inmobiliario se hizo todo con créditos que son imposibles de devolver y que esa debería ser la punta del iceberg que debería llevar a China a una gran crisis económica.
Es así, no lo es, la verdad no lo sé.
Probablemente como siempre pasa, los analistas que sostienen estas teorías algún día tendrán razón. La pregunta es cuándo, porque como bien sostenía Keynes, “el largo plazo no me interesa porque en el largo plazo todos estaremos muertos”. El punto es si la crisis es inminente o no. Ese desarrollo es el que vamos a seguir de cerca durante el 2015.
Ahora bien, ¿Es posible que durante 2015 se desate una crisis económica en China? Sí es posible, pero como siempre hasta que no ocurra no lo sabremos. El punto es cómo podría afectar ello al comportamiento del precio de los granos. La respuesta es simple. Una crisis económica China podría generar fuertes bajas en los precios de los granos, no porque se vaya a caer la demanda sino porque generaría un pánico en los mercados que llevaría a todos los participantes a recortar sus posiciones. Aclaración necesaria, la importancia relativa que tiene hoy China en el mundo hace que una crisis en su economía no sólo repercuta en el precio de los granos, probablemente generaría corridas en todo el sistema financiero mundial lo cual vuelve mucho más importante su monitoreo.
Por ahora lo dejamos ahí, en un par de semanas volvemos y vemos como sigue…..
Hasta la próxima!