Economía

Syngenta desistió de instalar una planta de semillas en territorio cordobés

Se generarían 350 puestos de trabajo directo y 2.000 indirectos.Ahora, la inversión se fue para Buenos Aires.

2 Sep 2015

Córdoba perdió una inversión millonaria. La compañía europea Syngenta desistió de realizar la instalación de una planta de procesamiento y acondicionamiento de semillas de maíz que, conforme conversaciones que se habían llevado a cabo, se emplazaría en la zona de Villa María. A valores de 2012, iban a aplicarse al proyecto 225 millones de pesos. Se generarían 350 puestos de trabajo directo y 2.000 indirectos. Colofón: la inversión, se fue para Buenos Aires.

Antonio Aracre, Presidente de la compañía para América Latina Sur, confió que ya hace algún tiempo se decidió no realizar la inversión en Córdoba. Ayer a media tarde, difundimos la noticia a través de nuestras cuentas de twitter y facebook, siendo luego reflejada por otros medios.

El ejecutivo mantuvo una conversación con Agroverdad mientras se desarrollaba una jornada de la empresa en la capital cordobesa en cuyo transcurso se hizo la presentación de dos nuevos herbicidas: Acuron Uno para maíz y Eddus para soja, fundamentalmente apuntados a combatir el yuyo colorado.

En la entrevista admitió que influyó en esa determinación el ambiente adverso a proyectos parecidos que habían logrado instalar movilizaciones impulsadas por grupos autotitulados “ambientalistas”, que consiguieron paralizar la obra de la planta que Monsanto había empezado a construir en la localidad de Malvinas Argentinas. Esta obra tiene todavía un futuro incierto, si es que silenciosamente no se ha resuelto ya archivarla.

La inversión se fue a Buenos AiresSyngenta prosiguió con el plan de inversiones que había anunciado en 2012 a la Presidente Cristina Fernández aunque, en lugar de encarar la planta de semillas en Córdoba, optó por avanzar en una “sustitución de importaciones”, que ahora concreta en la provincia de Buenos Aires, gobernada por Daniel Scioli.

“Hay un polo químico ya instalado en Zárate, donde la sociedad conoce de qué se trata y lo valora, entonces el proyecto migró hacia la sustitución de importaciones de productos para la protección de cultivos”, comentó, justificando el nuevo destino de la inversión.

El anuncio de la radicación de la industria había sido hecho a principios de julio de 2012 a la Presidente por el CEO Global de Syngenta, Mike Mack, el propio Aracre y Roman Bartomeo, Director de Asuntos Corporativos. En ese momento, se indicó que el plan de inversiones en Argentina ascendería a 800 millones de pesos, monto que incluía la industria a erigirse en Córdoba.

La empresa tiene ya una planta similar a la que proyectaba en Córdoba, instalada en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe, que en los últimos períodos ha tenido gobernadores socialistas.

Pregunta sin respuesta¿Cuántas inversiones más estarán dispuestos a perder los cordobeses y su gobierno por acciones de presión de grupos que, una vez logrado sus propósitos de frenar un proyecto, se esfumaron y dejaron abandonado “el acampe” que mantuvieron durante varias semanas en Malvinas Argentinas? ¿U otros grupos locales de confesas militancias y posiciones ideológicas? (Derecho que les reconoce el sistema democrático).

El gobierno local, por intermedio de voceros, sólo ensayó algunas tímidas argumentaciones y optó por propiciar una ley ambiental, pero nunca se pronunció sobre los verdaderos fines de quiénes participaron del “acampe” ni acerca de quiénes fueron sus reales promotores.

¿qué pasa en el campamento ubicado en los accesos a la paralizada obra de la empresa Monsanto, 14 kilómetros al este del centro de la ciudad de Córdoba? ¿Quiénes son esas personas que no viven en la pequeña localidad de Malvinas Argentinas y acampan desde hace meses en el lugar? ¿De qué viven? ¿Alguien les paga? ¿Alguien los mandó a hostigar porque protestan?. 

Anticipándonos a algún probable improperio que se nos dirija por esta noticia, que conste que no hemos sido de los medios que nos hayamos embanderado en la defensa a ultranza de la instalación de esa planta ni tampoco pensamos que no debe cumplir con las máximas exigencias ambientales. Por las dudas, convendría que antes se repasara alguna otra noticia publicada al respecto.

¿Cuántas más? Para concluir, queda un interrogante más. ¿Cuántas industrias más estarán dispuestos a perder los cordobeses y sus gobernantes?

Cabe recordar la ofensiva en contra de la empresa Porta, en la ciudad de Córdoba, radicada en el lugar en que está muchísimos años antes de que se desplazará, anarquicamente, hacia ese lugar. Por citar a una. Más los afiebrados proyectos anti-campo que siguen circulando alegremente. Agroverdad.com