"Sostenida demanda de maíz"

Los precios del maíz en Chicago parecieran haber encontrado su piso en los últimos meses alrededor de los U$S/ton. 165/170. Para nosotros, dicha circunstancia no es sorprendente. Tal como lo anunciáramos oportunamente, la cosecha récord a nivel global obligó a los valores a bajar en forma importante. Pero es sabido que la mejor receta para los bajos precios son los bajos precios en sí mismos. Así, se fueron cumpliendo uno tras otro nuestros vaticinios. La caída en las cotizaciones comenzó no sólo a estimular la demanda global, sino también a generar un muy probable recorte en la superficie a sembrarse con el forrajero en el ciclo 2014/15 en los países productores del mismo. En cuanto a la demanda estadounidense, ésta viene reaccionando notoriamente a los bajos precios en sus tres acepciones. La demanda industrial (etanol), la forrajera interna y la de exportación. En cuanto a esta última, Estados Unidos seguramente terminará destinando al mercado externo más maíz que lo que se venía estimando en las últimas proyecciones del USDA. Ello, como consecuencia de los menores saldos exportables de los orígenes alternativos del forrajero como Ucrania, Brasil y Argentina. En Sudamérica, el área sembrada y a sembrarse (de segunda en Brasil) es y será menor a la prevista oportunamente por el Organismo estadounidense. En dicho marco, es probable que el USDA en su próximo informe de oferta y demanda a publicarse el día lunes 10 del corriente mes deba incrementar sus guarismos para los principales consumos. Ello, derivaría en un recorte de los abultados stocks estadounidenses correspondientes al ciclo 2013/14. En cuanto al ciclo 2014/15, la favorable relación de precios de la soja frente al maíz en Chicago, probablemente lleve a un aumento de la superficie sembrada con la oleaginosa a expensas del forrajero. Al respecto, el 13 de Febrero el USDA dará sus primeras cifras “oficiosas” en su informe de proyecciones agrícolas de largo plazo llamado Baseline, que se verán complementadas con el Ag Forum que se llevara a cabo entre el 20 y el 21 de Febrero en Washington.

En este contexto, el futuro de los precios del maíz pareciera más promisorio que su presente. Es por ello, que continuamos recomendando diferir por ahora las decisiones de venta.

En lo que a soja se refiere, la historia es otra. En las últimas ruedas las cotizaciones a nivel internacional se han mantenido entonadas, fundamentalmente porque Estados Unidos tiene un nivel de stocks históricamente bajo. El problema no ha sido la producción, toda vez que la cosecha 2013/14 estadounidense fue la tercera mejor de la historia. El tema (insistimos) es la demanda. En este sentido, los compromisos de embarque de poroto de dicho país ya superan el 105% de lo previsto por el USDA para todo el ciclo comercial 2013/14, mientras que el 78% de dicho pronóstico ya fue despachado en vapores (un ritmo nunca visto en los últimos 25 años) y recién vamos promediando la campaña, al tiempo que la molienda en dicho país también se ubica muy por encima del promedio de los últimos años. De esta manera, las cotizaciones de la soja muestran resistencia a la baja hasta tanto el mundo pueda abastecerse en tiempo y forma con soja sudamericana. Al respecto, son pocos los que dudan que la cosecha en América del Sur se encamine a batir un nuevo record. El USDA afirma que sería superior a los 158 millones de toneladas y existen estimaciones privadas aún más optimistas. No obstante, se presentan dos interrogantes: 1) ¿Cuándo Brasil podrá tomar la posta del mercado de poroto a nivel mundial? Aún están vivos en el recuerdo los problemas logísticos acontecidos en la campaña pasada, que pusieron muy nervioso el mercado sojero a nivel internacional. Las inversiones/decisiones que el Gigante Sudamericano viene realizando/tomando en materia de infraestructura y logística serán puestas a prueba en las próximas semanas. Y 2) A nivel local, las recientes lluvias en importantes regiones de la Pampa Húmeda (junto con algunos pronósticos), sumado a la mejora en el tipo de cambio plantean interrogantes varios. En un marco de alta inflación y de incertidumbre política y económica, el horizonte para la toma de decisiones se acota de manera considerable. A juzgar por las declaraciones, los funcionarios continúan sin entender la lógica de las decisiones comerciales de los productores argentinos, que seguramente no son distintas de las que ellos mismos llevan a cabo en sus economías personales. Es decir, vender contra necesidad y extremar recaudos en defensa del patrimonio. Ni más, ni menos.