Apio

Sirve para todo

Este noble vegetal es diurético, protege el sistema nervioso y tonifica. Tiene bajo contenido de calorías y por si fuera poco, aseguran que enciende la llama de la pasión carnal

El apio es unos de los ingredientes esenciales en todas las recetas y caldos depurativos, junto a la cebolla, el repollo y el limón. Su aceite extraído de las semillas y de la raíz tiene fama de ser afrodisíaco.

Es un eficaz protector del sistema circulatorio, favoreciendo la eliminación de orina y con ella los residuos tóxicos del metabolismo, como la urea y el ácido úrico.

El consumo de apio está indicado en aquellas personas que padecen algún grado de insuficiencia renal, gota o artritis, como así también en aquellos que tienen piedras en el riñón.

Es un excelente protector del sistema nervioso, por la gran cantidad de minerales (sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio y hierro) y vitaminas (especialmente C, A, B1, B2 y B3) que contiene.

El jugo de apio es de gran utilidad como tonificante general y remineralizante, asociado al jugo de tomate, zanahoria y limón.

Su consumo está indicado por  los médicos para combatir los ataques de hambre, junto con la zanahoria, el hinojo y otros vegetales de bajo contenido en calorías.

El apio se utilizaba en la medicina oriental para tratar la hipertensión arterial. Contiene un agente antiinflamatorio que ayuda a aliviar los dolorosos síntomas de gota.

Se dice que ayuda a reducir  los niveles de colesterol y la presión sanguínea.

Ayuda a aliviar dolores articulares.

Las personas preocupadas por su peso comen mucho apio debido a que este contiene muy pocas calorías.

Por su cualidad de favorecer la diuresis, resulta útil en caso de retención de líquidos.

Las pencas tiernas y crujientes de apio pueden consumirse crudas, solas o en ensaladas junto a otros ingredientes, tras eliminar con un cuchillo los hilos. También se pueden consumir fritas, cocidas o rellenas, y con frecuencia acompañadas de algún tipo de salsa.

Tallos, hojas y semillas se suelen añadir en sopas y estofados como condimento.

Otra manera de tomar apio es elaborar un jugo fresco a partir de tallos y hojas.

El fruto disecado del apio se emplea como condimento con el nombre de semilla de apio. También se muele y se mezcla con sal para preparar la sal de apio, y en ocasiones se combina con ajo desecado.

Horacio Esteban