Costos

Más que complicado

Proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2016 para trigo y granos gruesos

22 May 2015

La cifra que resume el cuadro de situación es el costo total en quintales. La totalidad de los costos (directos, indirectos e incluso el arrendamiento) expresados en término de los precios proyectados indica el rinde que debería lograrse para "salir hecho".

En campo propio los rindes de indiferencia que se requieren para cubrir la totalidad de los costos son de 52 qq/ha en trigo. Para soja de 1ª el rinde de indiferencia es de 27 qq/ha, para girasol de 26 qq/ha (en la medida en que el precio esté en el orden de 200 US$/tn), en tanto que para maíz es de 72 qq/ha y para soja de segunda de 20 qq/ha.

En todos los casos, los rindes están por encima de la media (en condiciones climáticas normales). De mantenerse los precios del mercado a término para los meses de cosecha 2016, para tener resultados positivos los rindes y las condiciones climáticas deberían ser excepcionales.

En campo arrendado, los costos totales en quintales pueden estimarse en 52 qq/ha para trigo, 29 para soja de primera, 28 para girasol, 76 para maíz y 20 para soja de segunda. En cuanto a los valores de arriendo (incluido en los costos de cada cultivo) se estima una media del orden de 6 qq de soja por hectárea, que en el caso del doble cultivo trigo/soja se prorratea 70% para el trigo y 30% para la soja de segunda.

El trigo no es rentable en campos arrendados ni siquiera con costo cero de arriendo. El arriendo como variable de ajuste no resuelve la problemática de las siembras en campos arrendados.

Los valores de arriendo son significativamente más bajos a los registrados en los últimos años. Aún así, los números no cierran. En muchos casos tampoco cierran a porcentaje.

La expectativa de que a partir de diciembre/15 cambie la política agrícola le da cierto sostén a las intenciones de siembra, pero, particularmente para los arrendatarios, las decisiones tendrán que tomarse mucho antes de que se tengan datos ciertos.

A diferencia de lo que ocurre con las decisiones de arrendatarios, que en última instancia pueden saltear el año agrícola si el contexto no muestra algo positivo, las siembras en campo propio no pueden saltearse. La rotación de cultivos marca la agenda y difícilmente se cuente con base forrajera y capital para pasar de una agricultura que no enamora a una ganadería que puede tener resultados medianamente positivos pero solo en el mediano plazo.