Profundizar el modelo

4 Dic 2013

Más restricciones más controles

Nuevamente sin sorpresas la AFIP incrementó el adelanto del Impuesto a las Ganancias y a los Bienes Personales poniéndole un 35% a los gastos en el exterior, compras y turismo. 

El límite de poner solo el 35% se debe a que un monto mayor podría ser considerado en la Justicia como una confiscación y, por lo tanto, las presentaciones judiciales o amparos atentarían contra el objetivo de la resolución.

La causa, la consecuencia

Lo peor es que esta medida no tiene ningún impacto en el corto plazo, pero termina legitimando que el problema para el Gobierno es la salida de dólares y no la entrada de dólares. La salida de dólares no se frena con esto, no al menos en el corto plazo.

La mayoría de los que viajan al exterior ya tiene su pasaje y sus hoteles, por lo que van a viajar igual y a gastar igual. Por lo tanto la demanda de dólares no cambiará de manera importante. Las compras de las futuras vacaciones podrán ir cayendo, pero el impacto será más moderado.

La segunda razón es que el dólar turista actual está en 8,31 pesos, lo que significa que se encuentra por debajo del dólar blue y, por lo tanto, sigue siendo conveniente antes que comprar el paralelo. Por ahora, mientras tengan controlado el blue, las compras para viajar al exterior irán decreciendo comparadas con las de los últimos meses. Sin embargo, en cuanto la brecha con el blue se vuelva a ampliar, entonces definitivamente el gasto volverá a resurgir. 

Por otra parte, la entrada de dólares no se modifica, ya que para el turista extranjero que viene a la Argentina no existen modificaciones y si quiere cambiar dólares lo debe hacer al oficial de 6,16. Por lo tanto no hay un solo incentivo al turista extranjero que trae dólares a gastarlos en nuestro país. 

Esperemos que los países de donde recibimos visitantes, so pretexto de tratamiento igualitario, no establezcan alguna sanción a los turistas que quieran viajar a Argentina, porque ahí sí, el sector sería definitivamente golpeado. 

Por lo tanto, las causas que motivan estas medidas, que son inflación creciente y un dólar que sigue retrasado, no se modifican. Quizás se pueda evitar alguna salida de dólares, pero está claro que mientras mayores sean restricciones a la salida, menor posibilidad habrá de que ingresen dólares, alimentando un círculo vicioso de difícil resolución.

Lo que vendrá

En función de la lógica gobernante, las próximas medidas implicarán nuevas restricciones, ya vinculadas al consumo de electrodomésticos y pasajes, por lo que la reducción o eliminación de las cuotas en pesos sin intereses sea un camino más que probable.

Hay que ser claros: hasta que no haya un plan antiinflacionario, las medidas que vengan van a ser más restrictivas y con más controles. Y efímeras (e ineficientes).