Costos

Precios y rindes erráticos

Proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2016 para trigo y granos gruesos. Precios y rindes erráticos.

28 Feb 2016

De la mano de condiciones climáticas que fueron dispares, la variabilidad de rindes tendrá espectro amplio.

Tal como surge del cuadro, para siembras en campo propio, el rinde de indiferencia en trigo para cubrir la totalidad de los costos (directos y de estructura), es de 45 qq/ha. El principal problema del trigo es el precio, ya no por las retenciones (que se bajaron a cero), sino por una comercialización poco transparente. El precio FAS teórico está unos cuantos escalones por encima del FAS de mercado.

En el caso de la soja de 1ª, el rinde de indiferencia es de 25 qq/ha, en girasol de 17 qq/ha y en maíz de 46 qq/ha.

Para siembras en campo arrendado, con un precio de arriendo estimado en 6,5 qq/ha de soja, y para los precios y costos que se muestran en el cuadro, el costo total en quintales se estima en 49 qq/ha para trigo, 27 qq/ha para soja de primera, 19 qq/ha para girasol, y 50 qq/ha para maíz.

La baja en los costos totales en quintales, tanto en campo propio como en siembras en campos de terceros obedece, en buena medida a un menor costo de los fletes agrícolas (expresado en grano). Se trata de un costo clave que en los últimos años no hizo más que aumentar.

También se ha registrado una baja en los costos de laboreos (medidos en grano). También en este rubro, el reacomodamiento en baja lleva los costos a zona de viabilidad.

Las cifras expuestas, calculadas en base a los costos de reposición (vale decir los que se requerirían para volver a sembrar), contrastan con los resultados del ciclo 2015/16 en pesos corrientes, que seguramente son muy positivos en muchos casos, en vista de que las ventas se realizarán con un tipo de cambio más alto del que estaba vigente al momento de la siembra.

Los resultados del ciclo 2015/16 son los que permitirán afrontar las siembras 2016/17. El contexto es diametralmente distinto, con un horizonte de precios que tiende a despejarse.

En cuanto a precios disponibles, los de maíz y los del girasol son más competitivos que los de trigo y los de la soja.

Para el ciclo 2016/17 se proyecta una mayor siembra y una mayor utilización de tecnología. No todos los problemas del agro están resueltos con la baja de retenciones, pero la situación contrasta positivamente con el contexto vigente en el pasado.

Para el sudeste bonaerense el cultivo clave es el trigo. Habrá que apuntar a lograr trigos de calidad y que el precio sea competitivo. No menos importante es el girasol, desde el punto agronómico está mejor adaptado que la soja. En cuanto al maíz, la mejora en los precios lleva a que vuelva a formar parte de los planes de siembra, no sólo en campo propio sino también en campos arrendados.