Salud

¿Nocivo o no?

Para Arcor el aceite vegetal hidrogenado no es nocivo para la salud: en EE.UU. lo quieren prohibir para “prevenir 20.000 ataques de corazón al año”

El mes pasado la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA por sus siglas en inglés) anunció su intención de prohibir el uso de aceites parcialmente hidrogenados en la elaboración de alimentos procesados al tratarse de la primer fuente generadora de grasas trans.“Aunque el consumo de grasas trans artificiales potencialmente perjudiciales ha disminuido en las dos últimas décadas en EE.UU., la ingesta actual sigue siendo un problema importante de salud pública”, comentó Margaret Hamburg de la FDA por medio de un comunicado.“Una mayor reducción de la cantidad de grasas trans en la dieta de los estadounidenses podría prevenir 20.000 ataques de corazón y 7000 muertes adicionales por enfermedades del corazón al año, un paso vital para proteger la salud de los estadounidenses”, añadió.El consumo de grasas trans eleva la concentración de lipoproteínas de baja densidad (LDL por sus siglas en inglés), o colesterol “malo”, lo cual aumenta el riesgo de padecer cardiopatías coronarias. El sitio institucional de Arcor –una de las principales compañías argentinas elaboradoras de alimentos– asegura en cambio que el aceite vegetal hidrogenado no es nocivo para la salud y agrega –insólitamente– que “lo que puede ser nocivo es el consumo excesivo de grasas trans cuya principal fuente son los aceites vegetales hidrogenados”.Si bien el aceite hidrogenado puede reemplazarse por el más saludable aceite de girasol alto oleico –que es producido y exportado por la Argentina– muchos productos de Arcor siguen conteniendo el primero (galletitas Formis, Bon o Bon, turrones, alfajor Aguila, etcétera). La resolución conjunta 137/10 y 941/10 determina que a partir de 2015 el contenido de ácidos grasos trans de producción industrial en los alimentos no debe ser mayor al 5% del total de grasas.Las grasas trans resultan atractivas para la industria de alimentos debido a su tiempo de conservación prolongado, su mayor estabilidad durante la fritura y su mayor solidez y maleabilidad para el uso en productos y dulces de repostería. “Si bien ofrecen ventajas a la industria de los alimentos, las grasas trans tienen efectos adversos para la salud humana: aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de muerte súbita de origen cardíaco y de diabetes mellitus”, indica el sitio del Ministerio de Salud de la Argentina.