Menor oferta ganadera: La carne se encarece y el consumo se desploma
La industria frigorífica arrancó 2026 con una fuerte caída de actividad, menor oferta de hacienda, suba histórica del animal en pie y un consumo interno golpeado por los aumentos
La industria frigorífica argentina comenzó 2026 inmersa en una de las crisis de actividad más profundas de las últimas décadas. Durante el primer bimestre, la faena vacuna se ubicó entre las más bajas de los últimos 47 años, confirmando un deterioro que es la consecuencia de un proceso acumulado de pérdida de oferta ganadera.
En febrero se faenaron 924,3 mil cabezas, un 10,7% por debajo del igual mes de 2025, mientras que en el acumulado de enero y febrero, la faena totalizó 1,943 millones de vacunos, con una retracción interanual de 11,1%. A su vez, la producción de carne vacuna cayó 9,1% y se ubicó en 457 mil toneladas res con hueso durante el primer bimestre.
El impacto del clima
Las sequías extendidas entre las campañas 2021/22 y 2023/24, sumadas a las inundaciones registradas en distintas zonas productivas entre 2024 y 2025, empujaron ventas anticipadas, achicaron el stock de madres y afectaron los indicadores de eficiencia. Como resultado disminuyó la zafra de terneros, dejando una oferta mucho más limitada para abastecer la faena.
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La composición de la faena
La participación de hembras en la faena, llegó al 48% en febrero y al 47,7% en el acumulado bimestral. De esta manera quedó por encima del rango compatible con el sostenimiento del rodeo y figurando entre los registros más elevados de las últimas décadas. Estas cifras comprometen la capacidad de recomposición futura del stock bovino, justo en un momento en el que la oferta ya muestra signos de agotamiento.
Por su parte, la faena de machos cayó con más fuerza que la de hembras, con un retroceso de 12,2% interanual en febrero frente a una merma de 8,9% en hembras. Entre los machos sobresalió la caída de novillitos y novillos, lo que terminó modificando la composición de la faena y elevando el peso promedio por animal. Ese cambio amortiguó parcialmente el derrumbe de la producción, pero no alcanzó para revertir la tendencia general.
El traslado de precios
La escasez de hacienda tuvo su correlato directo en el precio del animal en pie. En este sentido, durante febrero, el valor promedio en el mercado de Cañuelas subió 8,5% mensual y 72,7% interanual, alcanzando los $3.810 por kilo vivo. En términos relativos, el precio del ganado se mantuvo en el nivel más alto de los últimos 15 años, reflejando el gran ajuste provocado por la retracción de la oferta.
Ese traslado de precios impactó sobre el mercado doméstico, de manera tal que el rubro carnes y derivados se ubicó entre los más afectados por la inflación en febrero, con subas mensuales superiores a 7%. Entre los cortes vacunos, la paleta, el cuadril y la nalga lideraron los aumentos, mientras que la carne picada común y el asado también mostraron incrementos significativos.
En este contexto, el consumo aparente de carne vacuna cayó 13,8% interanual en el primer bimestre y totalizó 332,7 mil toneladas res con hueso. Medido por habitante, el promedio móvil de doce meses descendió a 47,3 kilos anuales, quedando 2,5% por debajo del nivel de un año atrás.
El frente externo
En los primeros dos meses del año, los envíos al exterior habrían ascendido a 124 mil toneladas res con hueso, con una mejora interanual de 6,6%. En enero, además, las exportaciones medidas en peso producto crecieron 13,5%, a pesar de que China compró menos volumen que un año antes, ya que fue compensada por un mayor dinamismo de Estados Unidos, Israel, Alemania y Países Bajos.
En la carne exportada, el valor promedio de la tonelada se ubicó en 7.362 dólares, un 30,0% más que en enero de 2025. Gracias a esa mejora de precios, los ingresos por exportaciones crecieron 47,6% interanual y alcanzaron 321 millones de dólares. Más de 60% de esa expansión se explicó por la suba del valor unitario, lo que muestra que, aun con menor disponibilidad de carne, el contexto internacional permitió sostener y ampliar el ingreso de divisas.
La composición del mapa exportador
China siguió siendo el principal comprador, pero perdió peso tanto en volumen como en valor. En paralelo, Estados Unidos avanzó con fuerza y pasó a ocupar el segundo lugar entre los destinos, mientras Israel consolidó su protagonismo con precios especialmente firmes. Por su parte, Europa también aportó mejores cotizaciones, reforzando la idea de que el negocio externo depende no solo de un mercado, sino de diversos destinos de alto valor.
El inicio de 2026 es el de una cadena vacuna tensionada en todos sus eslabones. La menor disponibilidad de hacienda, la alta faena de hembras y el encarecimiento del ganado configuran un escenario de oferta restringida que amenaza con prolongarse.
En el corto plazo, las exportaciones aparecen como el principal sostén económico del sector. Pero la caída del consumo interno y la presión sobre los precios muestran que la crisis de actividad frigorífica ya dejó de ser un problema sectorial para convertirse en una señal de alerta más amplia para toda la economía cárnica argentina.