cadena del maíz

MAIZAR presentó en Wall Street una hoja de ruta para transformar al maíz en motor de desarrollo bioindustrial

Durante la Argentina Week 2026, referentes del agro expusieron ante inversores internacionales el potencial del maíz como plataforma de desarrollo industrial. Un estudio presentado por MAIZAR proyecta más empleo, inversiones y mayor valor agregado en toda la cadena.

17 Mar 2026

 En el marco de la Argentina Week 2026 realizada en Nueva York, la cadena del maíz presentó ante inversores internacionales una propuesta estratégica para expandir el valor agregado de la agroindustria argentina. El encuentro se desarrolló en las oficinas del Bank of America, en pleno Wall Street, y formó parte de una agenda destinada a mostrar oportunidades de inversión en sectores clave de la economía del país.

El panel reunió a referentes de empresas líderes de la cadena agroindustrial, quienes analizaron el potencial de la Argentina para aumentar su producción, impulsar bioindustrias y consolidarse como proveedor global de alimentos, energía y biotecnología.

Entre los participantes estuvieron Paulo Sousa, presidente para América Latina de Cargill; Martín Costantini, director del Frigorífico Rioplatense; Alejandro Elsztain, CEO de Cresud; Juan Farinati, CEO Southern Cone de Bayer; e Ignacio Bartolomé, CEO de GDM. La moderación estuvo a cargo de Mariano Bosch, fundador de Adecoagro.

Durante el encuentro, Farinati presentó los resultados del estudio "Posibilidades técnicas y factibilidad económica de agregación de valor en el entramado del maíz en Argentina", encargado por MAIZAR y elaborado por investigadores del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

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El informe propone una nueva mirada sobre el cultivo: entender al maíz como un "network productivo", es decir, una red interconectada que vincula industrias, bioenergía, producción de proteína animal y bioproductos. Según el análisis, este entramado posee un fuerte potencial para impulsar inversiones, empleo y desarrollo territorial.

Más valor agregado y empleo

Entre las principales conclusiones del estudio se destaca que, si Argentina replicara el nivel de transformación industrial del maíz que existe en Estados Unidos -con un 48% destinado a industrialización y un 38% a alimentación animal- la facturación total del entramado maicero podría crecer un 61%. En términos económicos, esto implicaría alcanzar un volumen de negocios cercano a los 45.370 millones de dólares, lo que posicionaría al maíz como uno de los principales motores del desarrollo agroindustrial argentino.

El crecimiento de esta red productiva también tendría un fuerte impacto en el empleo. El estudio estima que la expansión del network del maíz permitiría generar alrededor de 80.000 puestos de trabajo directos vinculados a nuevas plantas industriales, producción de bioenergía, desarrollo de proteínas animales y elaboración de bioproductos.

Retenciones e inversión

Otro punto analizado en el informe es el impacto de la política fiscal sobre el desarrollo de la cadena. Según el estudio, si los derechos de exportación recaudados durante los últimos cuatro años -que sumaron unos 3.330 millones de dólares- se reorientaran hacia inversiones en transformación industrial, el sector podría generar suficiente renta para eliminar las retenciones a partir del quinto año sin comprometer el equilibrio fiscal. La propuesta plantea que ese proceso de reinversión permitiría acelerar la instalación de nuevas plantas industriales y ampliar el agregado de valor dentro del país.

Impacto en las economías regionales

El trabajo también analiza el potencial de desarrollo territorial del entramado del maíz. Como ejemplo, menciona el caso de General Villegas, donde la instalación de una planta de bioetanol podría incrementar la facturación regional en un 17% y generar unos 400 puestos de trabajo. Este tipo de proyectos, según el estudio, permitiría dinamizar las economías regionales y fortalecer cadenas productivas asociadas a la producción de energía, alimentos y biomateriales.

Condiciones para el desarrollo

Desde MAIZAR señalaron que para capturar este potencial será necesario avanzar en marcos regulatorios modernos y estables, promover incentivos a la inversión en investigación y desarrollo de semillas y facilitar la incorporación continua de biotecnología y herramientas de edición génica. Según la entidad, la previsibilidad normativa y la seguridad jurídica serán factores clave para atraer inversiones y consolidar a la Argentina como plataforma de desarrollo bioindustrial en un mercado internacional que exige cada vez más sostenibilidad, trazabilidad y sofisticación tecnológica.

En ese contexto, el concepto de "network del maíz" se plantea como una hoja de ruta para transformar el rol del cultivo en la economía argentina, pasando de la exportación de granos a una estrategia de agregado de valor que combine industria, energía, alimentos y biotecnología.