Campaña 2025/26

Las precipitaciones reactivaron la soja y sostuvieron rindes en maíz y girasol

Las precipitaciones de los últimos días recompusieron la condición de los cultivos tardíos y de segunda, mientras la cosecha avanzó en maíz y girasol con rindes que mantuvieron sin cambios las estimaciones

1 Abr 2026

Las volvieron a tomar protagonismo en la campaña y mejoraron el panorama de los cultivos tardíos y de segunda en buena parte del área productiva. El nuevo relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) mostró una recuperación en la disponibilidad de humedad, aunque también se registraron focos intensos con excesos hídricos en sectores del centro y sur del área agrícola.

En soja, la proporción del área con condición hídrica adecuada a óptima subió 4,2 puntos porcentuales en una semana y alcanzó al 88% del total. Al mismo tiempo, la condición de cultivo entre excelente y buena llegó al 45%, mientras que el 38 % se ubicó en estado normal y el 17% entre regular y mala.

El alivio fue especialmente importante para la soja de segunda, que logró frenar el deterioro provocado por el estrés termo-hídrico del verano. En ese segmento, la condición de cultivo normal a excelente mejoró casi 3 puntos porcentuales, favorecida por la recuperación de las reservas de humedad.

Al mismo tiempo, la cosecha de soja de primera avanzó al 5% en el Núcleo Sur y en el Núcleo Norte al 9%, con los primeros rendimientos promedio en torno de 40 y 35 qq/Ha, respectivamente. Con este escenario, la proyección nacional de producción se mantuvo en 48,5 millones de toneladas.

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El maíz se sostiene

En maíz, la recolección continuó avanzando a escala nacional y, tras un progreso intersemanal de 3,8 puntos, cubrió el 19 % del área apta. El rendimiento promedio nacional se ubicó en 85,3 qq/Ha, en un contexto en el que las labores mantuvieron buen ritmo en gran parte de la región agrícola.

Los resultados siguieron mostrando rindes sólidos en varias de las principales zonas productivas, aunque con diferencias entre regiones. Entre los rendimientos relevados se destacaron 99,2 qq/Ha en Núcleo Norte, 93,4 qq/Ha en Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires y 92,4 qq/Ha en Núcleo Sur. También se registraron 78,3 qq/Ha en el centro-norte de Córdoba y 74 qq/Ha en el centro-norte de Santa Fe.

En paralelo, el maíz tardío transitó mayormente etapas de llenado de granos, con los primeros lotes entrando en madurez fisiológica en el sur de Córdoba. Allí lluvias recientes también mostraron su incidencia, ya que el 73,1% del área presentó una condición de cultivo entre buena y excelente, mientras que el 94,9% quedó bajo una condición hídrica adecuada a óptima.

Con ese marco, y pese a la presencia de excesos hídricos en algunas zonas del centro y sur del área agrícola, la estimación de producción no sufrió cambios y quedó en 57 millones de toneladas. La mejora en las reservas permitió sostener las expectativas para los planteos tardíos, que serán determinantes en el resultado final de la campaña.

El girasol avanza firme

En girasol, la cosecha avanzó 15,4 puntos porcentuales en una semana, hasta cubrir el 76,5% del área apta. El mayor dinamismo se observó en la franja sur del área agrícola, donde hubo progresos de entre 26 y 37 puntos, aunque en el sudoeste las tareas quedaron más demoradas por la falta de piso.

El rendimiento promedio nacional bajó levemente y se ubicó en 23,7 qq/Ha. Aun así, los resultados regionales se mantuvieron en línea con lo previsto en la mayor parte de las zonas. La excepción fue el sudeste de Buenos Aires, donde el promedio se posicionó algunos quintales por encima de lo estimado, pese a la amplia dispersión de rindes.

Entre los principales valores relevados sobresalieron 28,1 qq/Ha en Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, 27,6 qq/Ha en el centro-norte de Córdoba. Mientras que en el NEA el promedio fue de 22,4 qq/Ha y en el centro de Buenos Aires de 22,8 qq/Ha.

Con más de 2,14 millones de hectáreas ya cosechadas y una producción acumulada superior a 5 millones de toneladas, el girasol mantuvo su proyección nacional en 6,4 millones de toneladas. Sin embargo, el informe dejó abierta la posibilidad de futuros ajustes si los resultados finales terminan de confirmar el desempeño de las regiones aún pendientes de cosecha.

La campaña ingresó en una etapa clave con señales mayormente favorables, donde la recomposición de las reservas hídricas permitió estabilizar la soja de segunda y consolidar el potencial del maíz tardío, mientras que el girasol avanzó rápidamente manteniendo los resultados esperados. Sin embargo, la heterogeneidad entre regiones y la presencia de excesos hídricos en algunos sectores plantean un escenario que aún requiere seguimiento, ya que el resultado final dependerá de cómo evolucionen las condiciones durante el tramo final de cosecha y llenado de granos.