La UE activa el acuerdo con Mercosur y desata críticas del agro europeo
La presidenta de la Comisión Europea confirmó la activación temporal del tratado tras la ratificación de Argentina y Uruguay. Organizaciones agrarias reaccionaron con fuertes críticas y advertencias.
En un movimiento de alto impacto para la agenda comercial internacional, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que la Unión Europea pondrá en marcha la aplicación provisional del acuerdo con el Mercosur.
La decisión llega apenas un día después de que Argentina y Uruguay se convirtieran en los primeros socios en ratificar formalmente el tratado, un gesto que la funcionaria describió como una señal de "confianza y entusiasmo".
Un mercado de 720 millones de personas
Durante su anuncio, Von der Leyen destacó el alcance del pacto, que conforma un mercado de aproximadamente 720 millones de consumidores y promete reducir miles de millones en aranceles. Según explicó, el acuerdo permitirá que pequeñas y medianas empresas accedan a oportunidades comerciales a una escala inédita.
La presidenta subrayó además que el paso otorga a Europa una ventaja estratégica en un escenario global cada vez más competitivo y confirmó que la decisión se adoptó tras semanas de consultas con los Estados miembros y el Parlamento Europeo.
No obstante, aclaró que el mecanismo es temporal: el tratado solo quedará plenamente vigente cuando el Parlamento Europeo otorgue su aprobación definitiva. En ese marco, aseguró que la Comisión continuará trabajando con las instituciones para garantizar un proceso transparente. Para la dirigente, el acuerdo trasciende lo comercial y se posiciona como uno de los más relevantes de este siglo, al fortalecer la resiliencia y la proyección económica del bloque.
Fuerte rechazo de organizaciones agrarias
La confirmación desató reacciones inmediatas de las principales organizaciones profesionales agrarias europeas, que cuestionaron con dureza la decisión.
Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) manifestaron un rechazo "absoluto e irrenunciable" y pidieron al Parlamento Europeo y al Consejo que no ratifiquen el acuerdo. La organización fundamentó su postura en un informe de auditoría de la propia Comisión sobre el sistema brasileño de control de residuos hormonales, que detectó fallas estructurales. Su secretario general, Miguel Padilla, remarcó que la denuncia surge de los propios auditores europeos, lo que calificó como un hecho sin precedentes.
En la misma línea, Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos exigió la dimisión de Von der Leyen y consideró la decisión precipitada y perjudicial para el sector. La entidad advirtió que el acuerdo obligará a los productores europeos a competir con importaciones que no cumplen los mismos estándares sanitarios, ambientales y sociales.
La organización también instó al Gobierno español a alinearse con los países que podrían votar en contra en el Consejo, al considerar que aún es posible frenar la medida.
Ver también: El agro celebra la aprobación del acuerdo Mercosur-UE en el Senado
Críticas por el impacto productivo
Desde ASAJA calificaron la aplicación provisional como "una auténtica traición al sector agrario europeo", especialmente tras la publicación del informe sobre Brasil que, según señalaron, mantiene observaciones críticas sin resolver.
Por su parte, Copa-Cogeca advirtió que la decisión ignora las preocupaciones planteadas durante años por productores, organizaciones ambientales y consumidores. La entidad alertó sobre el impacto del aumento de importaciones en sectores sensibles como la carne vacuna, las aves y el azúcar, además de las diferencias en normas de producción, bienestar animal y uso de fitosanitarios. También consideró preocupante que el acuerdo avance sin aprobación parlamentaria plena, lo que -sostuvo- podría erosionar la confianza entre las instituciones europeas y las comunidades rurales.
Un proceso aún abierto
Pese al anuncio, el acuerdo deberá continuar su recorrido institucional en la Unión Europea. El Parlamento Europeo tendrá la última palabra para su ratificación definitiva, mientras el Tribunal de Justicia de la UE analiza aspectos legales del tratado.
En este escenario, la activación provisional marca un nuevo capítulo en la relación entre ambos bloques, con expectativas de expansión comercial, pero también con un fuerte debate político y productivo que anticipa meses de intensas negociaciones.