Javier Rodríguez criticó con dureza la desregulación del sistema de vacunación contra la aftosa
El ministro bonaerense Javier Rodríguez criticó la decisión del SENASA de modificar el esquema de vacunación. Alertó que la medida podría afectar la cobertura sanitaria, el control territorial y la prevención de enfermedades en la ganadería.
El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, cuestionó con dureza la decisión del SENASA de avanzar en la desregulación del sistema de vacunación contra la fiebre aftosa, y advirtió que la medida pone en riesgo uno de los pilares sanitarios de la ganadería argentina.
La polémica surge tras la Resolución 201/26 del organismo nacional, que establece que a partir del 1 de enero de 2027 se incorporarán veterinarios independientes al sistema de vacunación, en paralelo a los entes sanitarios regionales. El nuevo esquema alcanzaría tanto a la vacuna obligatoria contra la aftosa como a la brucelosis bovina.
Actualmente, el sistema se basa en la articulación entre productores y entes sanitarios -fundaciones integradas por el propio sector- que organizan las campañas, garantizan la cobertura territorial y supervisan el cumplimiento del calendario obligatorio.
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Un sistema que permitió erradicar la enfermedad
Rodríguez defendió el esquema vigente al señalar que fue clave para erradicar la enfermedad tras el brote registrado a comienzos de siglo y consolidar un modelo sanitario confiable. "El sistema actual permitió ampliar la seguridad del sector. Hoy nadie duda de su solidez", sostuvo.
En ese sentido, recordó que el modelo surgió a partir de la organización de los propios productores, en coordinación con el Estado, lo que dio lugar a una red de cerca de 300 entes sanitarios en todo el país.
"Estas fundaciones funcionan como una verdadera red de capital social dentro de la ganadería. Permiten organizar campañas sanitarias y sostener una estrategia que le devolvió a la Argentina el estatus de país libre de aftosa", remarcó.
Riesgos en la cobertura y el control
El funcionario advirtió que la incorporación de profesionales independientes podría romper principios centrales del sistema actual. Según explicó, existe el riesgo de que se prioricen los establecimientos de mayor escala, dejando en desventaja a los pequeños productores.
"Se rompe el criterio de solidaridad que garantiza una cobertura universal. Los veterinarios independientes tenderán a atender rodeos grandes, mientras que los entes sanitarios hoy aseguran que se vacune a todos", afirmó.
Además, señaló que el nuevo esquema podría complicar el control sanitario, al dispersar la información sobre las campañas de vacunación. "El seguimiento será más complejo porque los datos estarán fragmentados", advirtió.
Rodríguez también cuestionó cambios vinculados al calendario sanitario. Según indicó, la normativa afecta el concepto de campañas de vacunación coordinadas, lo que dificultaría la fiscalización y aumentaría los riesgos sanitarios.
Un modelo en debate
"El problema no es solo quién aplica la vacuna, sino el modelo de articulación público-privada que sostuvo durante décadas la sanidad ganadera argentina", afirmó el ministro.
En ese marco, fue especialmente crítico con la orientación de la medida y apuntó contra el ministro Federico Sturzenegger. "Se está actuando con anteojeras ideológicas en un tema donde lo que debe priorizarse es la seguridad sanitaria", sostuvo.
El antecedente del brote de aftosa de 2001 sigue presente en el sector, ya que provocó fuertes pérdidas económicas y la caída del estatus sanitario del país.
"Durante más de veinte años se consolidó un sistema que funciona, con altos niveles de cobertura y confianza. Desarmarlo en nombre de la desregulación es un riesgo enorme para la ganadería argentina", concluyó Rodríguez.