Influenza aviar en Chile: suspenden exportaciones tras brote en granja industrial
La confirmación del primer caso positivo en aves de postura de un establecimiento comercial en la región Metropolitana activó protocolos sanitarios y llevó a la autosuspensión de certificaciones para exportar productos avícolas
Chile encendió una señal de alerta para la cadena avícola luego de que el Servicio Agrícola y Ganadero confirmara un caso positivo de influenza aviar en un plantel industrial de aves de postura ubicado en la comuna de El Monte, en la región Metropolitana. Se trata del primer episodio detectado en un establecimiento comercial, transformando la dimensión del brote y obligando a redoblar la respuesta sanitaria.
Frente a este escenario, la autoridad activó de inmediato las medidas de contención y erradicación previstas para este tipo de eventos. Según informó el organismo, "se activaron los protocolos sanitarios con el objetivo de contener y erradicar la enfermedad en el menor tiempo posible".
Como consecuencia, Chile resolvió autosuspender la certificación de exportaciones de productos avícolas. La medida alcanza a todo tipo de envíos del sector y representa un impacto relevante para una actividad con fuerte inserción en mercados externos.
El organismo sanitario chileno ya notificó el episodio a la Organización Mundial de Sanidad Animal y comenzó a delinear una estrategia diplomática y comercial para intentar normalizar cuanto antes los envíos. El objetivo oficial es abrir negociaciones con los destinos compradores para evaluar alternativas que permitan recuperar la certificación en el menor plazo posible.
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Gestiones para retomar los envíos
Con el objetivo de avanzar con rapidez en la reapertura y evitar que la suspensión se prolongue más de lo necesario, entre las acciones previstas por Chile, se pondrá especial atención sobre los países con los que mantiene acuerdos de zonificación zoosanitaria. Allí aparecen mercados clave como Estados Unidos, Canadá, México, Colombia y Reino Unido, además de otras plazas donde la situación será analizada de manera particular.
Desde el punto de vista productivo y del consumo interno, el SAG remarcó que "el abastecimiento interno de productos avícolas, como carne de ave y huevos está asegurado". A eso se suma otra precisión relevante para la población, ya que el organismo aclaró que "su consumo no representa riesgo para la salud pública".
La detección en un plantel comercial forma parte de un brote que ya había sido identificado en distintas regiones del país con presencia en aves silvestres y de traspatio. Según la información oficial, la enfermedad fue detectada en Valparaíso, Metropolitana, O'Higgins, Maule, La Araucanía y Magallanes, lo que muestra una dispersión territorial que venía siendo seguida de cerca por las autoridades.
En ese contexto, el trabajo de coordinación interinstitucional ya estaba en marcha desde principios de marzo. El SAG recordó que viene actuando en conjunto en el marco de la Mesa Técnica de Influenza Aviar liderada por Senapred, luego de que se registrara el primer caso en aves silvestres en el humedal El Yali, en la región de Valparaíso, el pasado 4 de marzo.
Para el sector agroindustrial, el episodio representa una advertencia sobre la velocidad con que un brote sanitario puede escalar desde la fauna silvestre hacia sistemas productivos comerciales. Aunque el consumo interno y el abastecimiento están garantizados, la suspensión de las certificaciones exportadoras marca una gran dificultad para la avicultura del país y deja en evidencia que la respuesta rápida y la articulación sanitaria serán claves para recuperar la normalidad.