Lácteos

El consumo doméstico de lácteos cayó en febrero a pesar de una mayor oferta

Las ventas en el mercado interno no lograron recuperarse y mostraron otra caída mensual en un contexto marcado por la limitación del poder adquisitivo

31 Mar 2026

Las ventas de productos lácteos en el mercado interno argentino volvieron a mostrar señales de debilidad en febrero de 2026, reflejando un comportamiento irregular del consumo. De acuerdo con datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), el volumen comercializado registró una caída respecto al mes anterior, en línea con una tendencia que ya se había observado en períodos recientes.

Si bien el análisis interanual permite identificar ciertos momentos de recuperación, el desempeño mensual evidencia que la demanda doméstica todavía no logra consolidarse. Esta dinámica responde a un escenario económico en el que el poder adquisitivo continúa limitado, impactando directamente en el consumo de alimentos básicos.

Un consumo condicionado por la economía

Uno de los factores centrales detrás de esta evolución es el comportamiento de los precios. En febrero, los productos lácteos aumentaron alrededor de 2,2% mensual y cerca de 21% interanual, muy por debajo del ritmo de la inflación general y de los alimentos en su conjunto.

Esta diferencia muestra que el sector enfrenta dificultades para trasladar costos al consumidor. Sumado a la pérdida de ingresos reales, genera tanto presión sobre los márgenes industriales, como un menor dinamismo en las ventas.

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Diferencias entre productos y canales

El comportamiento del mercado interno no fue homogéneo entre categorías. Mientras algunos productos industriales mostraron cierta estabilidad, otros segmentos más sensibles al precio, como las leches fluidas o productos básicos, continúan mostrando una demanda más débil.

Además, existe una creciente dispersión en los canales de comercialización y en los precios según región, lo que también refleja un mercado fragmentado y con cambios en los hábitos de consumo.

En febrero de 2026, la producción láctea alcanzó los 821 millones de litros, con un crecimiento interanual del 10,6%, lo que confirma que la oferta continúa en expansión. Sin embargo, ese mayor volumen no se traduce en una mejora del consumo interno, generando tensiones en la cadena y obligando a la industria a buscar alternativas, como la exportación o la administración de stocks.

En este sentido, las existencias de productos lácteos alcanzaron niveles elevados, con 950 millones de litros equivalentes en febrero, lo que implicó un aumento interanual cercano al 8%. Este incremento en los stocks refleja la dificultad del mercado interno para absorber la producción disponible, lo que presiona sobre los costos de almacenamiento y la rentabilidad del sector.

Cambios en el comportamiento del consumidor

La pérdida de poder adquisitivo impulsa la sustitución hacia productos más económicos o incluso hacia alternativas que no son estrictamente lácteas, lo que impacta en la demanda de productos tradicionales. Junto al crecimiento de canales informales, este fenómeno complejiza la lectura del mercado y dificulta proyectar una recuperación sostenida en el corto plazo.

A pesar de este contexto, el mercado interno continúa siendo un pilar fundamental para la cadena láctea argentina, que históricamente destina una parte significativa de su producción al consumo local. Sin embargo, los datos de febrero confirman que la recuperación del consumo aún no se consolida.

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