Colza, un biotipo resistente en el sur bonaerense
Claudio Pandolfo, ingeniero agrónomo, investiga el control químico de un biotipo de colza resistente al glifosato
Claudio Pandolfo es ingeniero agrónomo e investigador. Junto a sus colegas Alejandro Presotto y Miguel Cantamutto integran el departamento de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca.
Su trabajo vinculado al control químico de un biotipo de colza resistente al glifosato se hizo acreedor al primer premio Top Ciencia, certamen que organiza la empresa Basf, en la categoría “estrategias para el manejo de malezas de difícil control”
Todo comenzó en la primavera de 2012, cuando un grupo de plantas de Brassica (colza) había resistido a la aplicación de glifosato a dosis comercial en un lote en el partido de Adolfo Gonzáles Chaves, en el sudeste de la provincia de Buenos Aires. Hasta allí llegaron los investigadores.
“Se recogieron ejemplares vivos y semillas de este biotipo y se criaron en condiciones controladas en invernadero. Los ejemplares vivos fueron caracterizados morfológicamente para determinar la pertenencia taxonómica de las plantas. Su progenie fue criada en macetas y se realizaron aplicaciones de glifosato a dosis crecientes, con el fin de elaborar curvas de dosis-respuesta y determinar el nivel de resistencia del biotipo”, sostuvo Pandolfo.
La colza-canola (Brassica napus) es uno de los principales cultivos oleaginosos a nivel mundial, que cuenta con variedades transgénicas resistentes a glifosato. En el mercado local hay disponibles más de 30 cultivares comerciales; sin embargo, no se han registrado variedades transgénicas debido a las restricciones que implica la existencia de parientes silvestres naturalizados.
El análisis de los caracteres morfológicos vegetativos y reproductivos de las plantas del biotipo coincidieron con lo descripto para Brassica napus. El biotipo hallado en el campo bonaerense mostró elevada supervivencia al glifosato, incluso a 30 veces la dosis comercial. Su factor de resistencia frente a una variedad convencional de colza fue de 153, explicó Pandolfo. La experimentación mostró que existen alternativas para el control del biotipo feral resistente a glifosato en varias situaciones y cultivos, que incluyen herbicidas inhibidores de acetohidroxiácidosintasa, fluroxipir o la mezcla de saflufenacil e imazetapir.
“No puede descartarse que se trate de plantas transgénicas. Este descubrimiento podría sugerir que el biotipo habría sido cultivado de manera informal en el país o podría haber ingresado como contaminante de semilla”, aseguró el investigador, que recomendó la conveniencia de rotar herbicidas con diferente sitio de acción