CAENA presentó en Expoagro el Congreso 2026 y planteó el desafío de producir más proteína animal
CAENA planteó el desafío de que la Argentina eleve 50% su producción de proteína animal en cinco años. Y presentó su Congreso de Nutrición Animal 2026
En el marco de Expoagro, la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA) lanzó el Congreso de Nutrición Animal 2026, bajo el lema "El Año de la Proteína Animal". El evento se realizará el 22 de octubre en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Se trata de un espacio que buscará poner en agenda el potencial estratégico de las cadenas bovina, porcina y avícola en la Argentina. Con foco en bioseguridad, sanidad, nuevas tecnologías aplicadas a la nutrición, inteligencia artificial, digitalización, pet food y oportunidades comerciales internacionales.
La presentación se realizó con una mesa de debate integrada por referentes de los principales complejos cárnicos del país. El espacio representó una clara señal de que la discusión sobre el agregado de valor ya ocupa un lugar central en la agenda agroindustrial.
Leé también: CARBAP advierte que modificar el sistema de vacunación contra la aftosa pone en riesgo la sanidad ganadera
Una mirada integral sobre el contexto del sector
El presidente de CAENA, Alejandro Bravo, recordó que hoy la Argentina produce unas 20 millones de toneladas anuales entre carne bovina, porcina, aviar, leche y huevos. Sobre esta base, sintetizó el objetivo del sector: "Podemos desafiarnos como industria a llevar ese volumen a 30 millones de toneladas en los próximos cinco años, trabajando en eficiencia productiva, bioseguridad, sustentabilidad y en un mejor ordenamiento de las cadenas".
Para Bravo, el punto de partida de ese desafío está en el hecho de que el país haya incrementado fuertemente su volumen de granos, pero todavía procesa una porción menor de esa producción en proteína animal. Al respecto detalló: "Hace unos años la agricultura superaba por primera vez la barrera de los 100 millones de toneladas de granos y hoy estamos en torno a los 150 millones. Pero la mayoría se exporta, y una menor parte se procesa en el país para producir proteína animal".
Gabriel Gualdoni, expresidente de CAENA y moderador de la charla, sostuvo que "el 2026 puede ser el año de la proteína animal si sabemos aprovecharlo". Y remarcó que la oportunidad no surge de manera aislada, sino como resultado de años de inversión, incorporación tecnológica y profesionalización en las distintas cadenas.
Desde la cadena bovina, el presidente de Vetifarma, Fernando Eluchans puso el foco en la necesidad de crecer sin pensar solo en una expansión del stock. Según explicó, la mejora puede venir por la vía de una mayor eficiencia y, especialmente, por un aumento de los pesos de faena. En ese sentido, señaló que "existe margen para incrementar entre 20% y 30% los kilos producidos por animal, pasando de faenas cercanas a los 350 kilos hacia valores próximos a los 500 kilos".
En el caso del sector porcino, el Gerente General de Cabaña Argentina, Daniel Fenoglio remarcó el fuerte proceso de modernización que atravesó la actividad en los últimos años. Y destacó: "Un grupo de alrededor de 300 productores concentra cerca del 85% de la producción nacional con niveles tecnológicos comparables a los de los principales países productores".
A su vez, subrayó que el consumo interno creció de manera notable, al pasar de "tres a casi 20 kilos por habitante en los últimos 15 años". Sin embargo, el representante de la carne porcina advirtió que el próximo gran paso será consolidar una estrategia exportadora capaz de sostener el crecimiento.
El representante de la cadena avícola y Presidente de Las Camelias SA, Raúl Marsó, destacó que "hoy los sistemas más avanzados logran una conversión cercana a 1,5 kilos de alimento por kilo de pollo vivo, uno de los índices más competitivos entre las proteínas animales". Sin embargo, alertó sobre la importancia de reforzar la bioseguridad frente al riesgo de influenza aviar y sobre la necesidad de financiamiento para modernizar la infraestructura.
Uno de los consensos más firmes que dejó el encuentro fue que la nutrición animal dejó de ser un aspecto técnico secundario para transformarse en una herramienta estratégica de competitividad. En esa línea, durante el debate se insistió en "pasar de una lógica centrada exclusivamente en la reducción de costos a otra enfocada en la eficiencia productiva", donde la nutrición, la calidad de los insumos, la trazabilidad y la innovación tecnológica tengan un papel decisivo.
De acuerdo con Bravo: "El objetivo del Congreso 2026 será precisamente vincular nutrición animal, innovación tecnológica y competitividad exportadora". Para una Argentina que busca agregar valor a su producción primaria, la proteína animal aparece cada vez más como una de sus apuestas más prometedoras.