Brasileña JBS reorganizará sus negocios para acelerar expansión global
Creará una compañía con sede en Irlanda cuyos activos abarcarán las operaciones globales de la firma y las de la procesadora Seara Alimentos, con sede en Brasil.
La brasileña JBS SA propuso el miércoles una profunda reorganización corporativa que implica la creación de una empresa que agrupe a sus operaciones en el extranjero, la medida más relevante que ha adoptado el mayor empacador de carne del mundo para convertirse en un actor global en el sector.
Bajo los términos del plan, JBS SA creará a JBS Foods International, una compañía con sede en Irlanda cuyos activos abarcarán las operaciones globales de la firma y las de la procesadora Seara Alimentos, con sede en Brasil, dijo en una entrevista el presidente ejecutivo de la firma, Wesley Batista.
El plan, que propone que JBS Foods International cotice en la bolsa de Nueva York, requiere la aprobación de accionistas y reguladores y podría completarse en noviembre, sostuvo Batista. Los negocios del grupo seguirán siendo dirigidos desde Brasil, agregó.
La decisión ocurre una década después de que Wesley y su hermano Joesley Batista iniciaron una ola de adquisiciones de 19.000 millones de dólares llevó a un pequeño matadero de la sabana del oeste de la región central de Brasil a comprar rivales en Estados Unidos, Sudamérica, Europa y Australia.
Los Batista controlan cerca de un 45 por ciento de JBS a través de un vehículo de inversión de la familia.
JBS Foods International contará con una base de activos que van desde Argentina a Estados Unidos y desde Reino Unido a Australia, con 35.000 millones de dólares en ingresos anuales y 115.000 empleados en cuatro continentes.
Actualmente, JBS SA obtiene más de un 80 por ciento de sus ingresos anuales en dólares estadounidenses y emplea a más de 240.000 personas en todo el mundo. La nueva JBS SA tendrá ventas anuales por 30.000 millones de reales (8.700 millones de dólares) y unos 125.000 trabajadores.
Las acciones de JBS cerraron el miércoles con una baja de un 2,5 por ciento a 8,71 reales en la bolsa de Sao Paulo. En lo que va del año, los papeles han caído un 24 por ciento.