maíz brasileño

Brasil proyecta una cosecha de maíz de 140,3 millones de toneladas para la campaña 2025/26

La estimación anticipa una leve caída en la producción, en un contexto donde el clima y la expansión del área sembrada serán claves para definir el resultado final.

26 Mar 2026

 La producción de maíz en Brasil para la campaña 2025/26 alcanzaría las 140,3 millones de toneladas, según las últimas proyecciones de Hedgepoint Global Markets. El volumen representa una leve baja del 0,1 % respecto al ciclo anterior, cuando se estimaron 140,5 millones de toneladas.

El informe destaca que el crecimiento de la superficie sembrada permitirá compensar parcialmente la caída en los rendimientos. En concreto, el área destinada al cereal se ubicaría en 22,061 millones de hectáreas, lo que implica un aumento del 2,6% interanual. Sin embargo, la productividad promedio se proyecta en 6.361 kilos por hectárea, reflejando una caída del 2,6% frente a la campaña previa.

De todos modos, el escenario productivo aún permanece abierto. "Un clima favorable en los próximos tres o cuatro meses podría generar ajustes positivos en las estimaciones y derivar en una nueva cosecha récord", explicó Luiz Fernando Roque, coordinador de Inteligencia de Mercado de la firma.

Más área impulsada por el consumo interno

El avance del área sembrada responde principalmente al crecimiento del consumo interno, motorizado por la expansión de la industria de etanol de maíz en Brasil. Nuevas plantas industriales previstas para entrar en operación entre 2026 y 2027 están fortaleciendo la demanda doméstica y reduciendo la dependencia de las exportaciones.

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En este contexto, los productores muestran un renovado interés por el cultivo, especialmente en la región central del país, donde se observa una expansión sostenida de la superficie destinada al cereal.

A pesar de los retrasos en la cosecha de soja -que impactaron en el calendario de la segunda cosecha de maíz-, el ritmo de siembra logró mantenerse dentro de parámetros históricos. Al 20 de marzo, el 91,3% del área ya estaba implantada, en línea con el promedio histórico, aunque por debajo del 95% registrado en igual período del año pasado.

El clima, factor decisivo

Las condiciones climáticas vuelven a posicionarse como un elemento determinante para el resultado final de la campaña. A corto plazo, se prevé una disminución de las lluvias en la región central de Brasil hacia fines de marzo y comienzos de abril, lo que favorecería la finalización de la siembra.

Sin embargo, los pronósticos también indican precipitaciones por debajo de lo normal durante abril, lo que podría generar preocupación en las etapas iniciales del desarrollo del cultivo. Para los meses de mayo y junio, en tanto, se espera un retorno a condiciones más cercanas a la media, lo que aportaría mayor estabilidad al ciclo productivo.

En este escenario, la evolución del clima en las próximas semanas será clave para determinar si Brasil logra sostener su potencial productivo o si se consolida la leve caída proyectada. La campaña 2025/26 se perfila así como un nuevo test para la resiliencia del sistema agrícola brasileño.