CONICET

Una científica argentina recibió un reconocimiento mundial por su trabajo con cultivos perennes

La OMPI eligió a Renata Reinheimer como Mejor Emprendedora 2026 y premió a INFIRA en la categoría Agricultura y Alimentación entre 1.300 candidaturas

4 Ago 2026

El reconocimiento internacional puso en primer plano una tecnología desarrollada en Santa Fe que busca transformar especies de ciclo anual en perennes. La propuesta permitiría que las plantas vuelvan a brotar después de la cosecha, reduzcan costos y contribuyan a recuperar los suelos.

Reinheimer se desempeña en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL, CONICET-UNL) y es profesora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral. En 2020 fundó la empresa de base tecnológica junto con la ingeniera química Cecilia Arolfo y la especialista en transferencia tecnológica Victoria Nagel.

La investigadora explicó que incursionar en el mundo empresarial significó asumir desafíos alejados de su trayectoria habitual y que "convertirse además en emprendedora implicó salir de mi zona de confort". Además, consideró que el galardón demuestra que investigar y emprender no constituyen caminos opuestos.

La distinción fue concedida por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, un organismo especializado de las Naciones Unidas. Cada año, sus premios destacan a emprendimientos que utilizan herramientas de propiedad intelectual para trasladar soluciones al mercado y expandirse internacionalmente. La firma santafesina quedó seleccionada junto con otras diez compañías, entre postulaciones procedentes de 126 países.

El arroz abrió el camino

El proyecto nació a partir de la identificación de mecanismos moleculares que regulan la longevidad vegetal. En su etapa inicial, el desarrollo solo había sido probado en laboratorio y sobre una especie sin interés comercial, aunque con valor para la investigación básica.

Más tarde, los ensayos realizados en invernadero con arroz mostraron variedades más productivas y capaces de vivir, al menos, durante dos ciclos. Actualmente, el equipo lleva adelante su segunda campaña a campo con el primer arroz perenne de la región, con la meta de evaluar el comportamiento de la tecnología a escala productiva.

La plataforma es considerada "calcable", debido a que podría trasladarse a otros productos de importancia agronómica, como la soja y el maíz. Sobre el desafío de conseguir que la innovación llegue a los lotes y demuestre allí sus resultados, Reinheimer señaló: "Nuestro verdadero objetivo todavía está por delante".

Menos siembras y raíces más profundas

La perennidad supone que una planta pueda rebrotar una o dos veces tras la primera recolección, sin necesidad de implantarla nuevamente todos los años. Esa característica disminuiría los gastos desde el segundo ciclo y reduciría la utilización de maquinaria, agua e insumos.

A la vez, los sistemas radiculares más vigorosos y profundos ayudarían a prevenir la erosión, mejorar la captura de carbono y nutrientes, y favorecer una producción regenerativa. Para avanzar con las pruebas, la compañía busca asociarse con semilleras, instituciones y actores de la cadena interesados en disminuir el impacto ambiental de la actividad.

Reinheimer remarcó que el logro fue posible por el acompañamiento de científicos, técnicos, productores, inversores, instituciones y familias. Además, aseguró que la experiencia permite mostrar la capacidad del país para convertir conocimiento en soluciones de alcance global y concluyó "Argentina tiene investigadores extraordinarios". 

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