El vínculo con España trasciende largamente la rivalidad deportiva que nos va a tener sufriendo este domingo. Mientras todos arman las cábalas para la final, las planillas económicas muestran que, fuera de la cancha, ambas naciones juegan un partido de complementariedad absoluta donde la Argentina tiene un récord envidiable: un superávit comercial ininterrumpido desde el año 2002.
Según los últimos datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el comercio bilateral cerró el último año en US$ 2.393 millones, con un saldo a favor de US$ 58,5 millones. Una racha positiva que ya lleva más de dos décadas estables.
Los "11 titulares" que mandamos a la península
Si tuviéramos que armar la formación de los productos que más le pesan a España en el intercambio, la delantera argentina es puramente agroindustrial y pesquera. Los "goleadores" indiscutidos del ranking son la harina y los pellets de soja, que metieron ventas por US$ 295 millones.
Pegaditos en la tabla de posiciones aparecen los camarones y langostinos congelados, con US$ 257 millones. Entre la soja y los mariscos se cargan al hombro casi el 45% de todo lo que le exportamos a los españoles. El resto del equipo titular se compone de filetes de merluza, arroz descascarillado, calamares, maní sin cáscara, carne bovina y porotos blancos. Un verdadero seleccionado de alimentos.
Del otro lado, la formación de importaciones que nos mandan ellos es mucho más fabril y diversificada: nos abastecen principalmente con combustibles automotores, partes y accesorios para nuestros vehículos, libros y fertilizantes de nitrógeno y fosforo. Una relación donde nosotros ponemos la materia prima y los alimentos, y ellos devuelven industria.
Los dueños de la pelota en el terreno financiero
Pero el partido no termina en los puertos. España es un peso pesado histórico cuando se trata de poner la billetera en tierras locales: es el segundo inversor extranjero más importante en la Argentina (detrás de Estados Unidos) y el número uno indiscutido de toda la Unión Europea, explicando el 14% de la inversión extranjera directa con un stock de US$ 25.715 millones.
Y ojo, porque no son capitales golondrina. Aunque su participación bajó respecto al pico que tuvieron en 2004, los españoles juegan a largo plazo en sectores clave de nuestra estructura. ¿Dónde tienen puesta la plata? El podio se lo lleva la industria manufacturera con más de US$ 9.200 millones, el sector bancario con US$ 4.700 millones, y la actividad ligada a la tierra, donde inyectaron US$ 1.587 millones en agricultura, ganadería y silvicultura.
El domingo la pelota va a rodar y seremos rivales a muerte por 90 minutos (o un poquito más si hay alargue). Pero cuando se apaguen las luces del estadio, las planillas van a recordar que, pase lo que pase en la cancha, afuera seguimos siendo los socios perfectos.
