De acuerdo al último Índice de producción industrial manufacturero realizado por el INDEC la producción de manufactura argentina aumentó 2% frente al mismo mes de 2025 y cortó las caídas registradas en abril y mayo. Sin embargo, el balance del primer semestre permaneció en terreno negativo, con una contracción acumulada de 2,2%.
Dentro de los sectores más relacionados con la agroindustria, la elaboración de comestibles y bebidas tuvo el mayor impacto sobre el indicador general, con una incidencia positiva de 1,8 puntos porcentuales. Su nivel de actividad mejoró 6,2% en la comparación anual, aunque quedó sin variaciones durante los primeros seis meses de 2026.
El impulso más fuerte provino de "otros productos alimenticios", cuya fabricación saltó 24,3%. El resultado estuvo relacionado con mayores ventas de condimentos, aderezos, salsas, productos de copetín y concentrados para bebidas, además de una mayor elaboración de pescado por el incremento en la captura de langostinos.
También crecieron 5,8% las galletitas, los artículos de panadería y las pastas, favorecidos por una mayor utilización interna de harina de trigo. A su vez, la molienda de oleaginosas subió 4,8%, con mejoras en los aceites y subproductos de soja y girasol, tanto en producción como en exportaciones.
El desempeño de otros segmentos
La preparación de frutas, hortalizas y legumbres se expandió 9,7%, principalmente por el aumento de la comercialización local y externa de mermeladas y otras conservas. La industria láctea también mostró una mejora respecto de mayo, con un índice sectorial que se ubicó en 145,4 puntos, lo que representó un avance mensual de 1,8% y acumuló un crecimiento de 3,4% frente al mismo período de 2025.
La elaboración de vino se incrementó 6,1%, gracias a que los despachos al mercado interno aumentaron 5,8%, sostenidos por las variedades de color sin mención varietal. Además, los envíos al exterior treparon 11,6% por el mayor volumen de productos fraccionados de color con identificación varietal.
En sentido contrario, el azúcar, los artículos de confitería y el chocolate cayeron 11,8%. El informe atribuyó esa merma al retraso en el comienzo de la zafra de caña, provocado por condiciones climáticas desfavorables.
La categoría integrada por madera, papel, edición e impresión aportó otros 0,6 puntos porcentuales al índice nacional. Su mejor desempeño correspondió a la fabricación de productos madereros y de corcho (sin incluir muebles), que escaló 17,3% gracias a mayores ventas externas de segmentos como aserrados y tableros.
Por su parte, la producción papelera avanzó 5,6%, traccionada especialmente por la fabricación de insumos sanitarios. Por último, el tabaco presentó un avance marginal de 0,4%. Así, la recuperación mostró una composición desigual, con el complejo alimentario y la cadena forestoindustrial como sus principales motores.
