La mejora interanual se produjo pese a que la cosecha argentina terminó levemente por debajo del ciclo anterior. Según la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la principal diferencia fue la reducción de nueve puntos porcentuales en los derechos de exportación, cuya alícuota pasó del 33% al 24%.
La producción nacional de la campaña 2025/26 alcanzó los 50,1 millones de toneladas, unas 200.000 menos que en el período precedente. Sin embargo, el rendimiento llegó a 31,3 quintales por hectárea y superó en 9% el promedio de los últimos cinco años.
En Chicago, la cotización media se ubicó en USD 432,6 por tonelada durante la primera quincena del mes, con un incremento del 16% respecto de igual período de 2025. Las posiciones compradas de los fondos especulativos aportaron sostén a los valores, aun ante la perspectiva de una oferta mundial histórica.
Para el ciclo 2026/27, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyectó 441,7 millones de toneladas. En este contexto, la producción, el consumo, la molienda y el intercambio comercial alcanzarían máximos, aunque la caída de las existencias finales reduciría la relación entre stocks y demanda.
El maíz también cotizó por encima de 2025
El cereal disponible en Rosario rondó los USD 182 por tonelada, un 8% más que un año atrás, pese a la fuerte recuperación prevista para la cosecha argentina. De esta manera, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó un volumen de 68 millones de toneladas, 18 millones por encima del ciclo previo.
La recolección cubrió el 70% de las 10,2 millones de hectáreas destinadas al cultivo y el rinde nacional esperado alcanzó los 79,7 quintales por hectárea, con una mejora interanual del 11,8%. En el mercado estadounidense, el promedio mensual llegó a USD 179 por tonelada, también con un avance del 8%.
A escala global, la relación stock-consumo caería al 20,8%, su nivel más bajo en 15 campañas. Esta revisión respondió tanto a recortes en la oferta como en las existencias finales, mientras las importaciones y exportaciones fueron corregidas al alza.
El trigo proyectó una campaña positiva
Se estima que en la próxima campaña fina argentina se implanten 6,95 millones de hectáreas, un 3% menos que en la temporada anterior. No obstante, el escenario hídrico favorable y el abaratamiento de insumos clave permitirían obtener un rinde medio de 30,5 quintales y una cosecha de 20,5 millones de toneladas.
En el caso de Brasil, se espera que la superficie retroceda 16,7% y la producción caiga 23,5%, hasta poco más de seis millones de toneladas. Como consecuencia, el país vecino elevaría sus importaciones a 6,9 millones.
El petróleo perdió fuerza como sostén
El conflicto entre Irán y Estados Unidos había llevado al crudo hasta USD 118 por barril, pero a comienzos de julio retrocedió 35% y quedó en torno a USD 77. La corrección redujo el impulso que la incertidumbre geopolítica había aportado a las materias primas agrícolas.
Ese movimiento repercutió especialmente en el aceite de soja, que disminuyó 6% en un mes y 9% frente al máximo de mayo. Con un menor componente de riesgo energético en los precios, las variables productivas, las reservas disponibles y el clima volvieron a ocupar el centro de las decisiones del mercado.
Fuente: Bolsa de Cereales de Córdoba.
