Según el último informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en junio el sector lechero alcanzó una producción nacional de 943.430.951 litros, lo que representa un incremento del 3% respecto a mayo y de un 6,5% en el promedio diario. A su vez, en la comparación interanual, el volumen generado en junio se ubicó un 1,6% por encima de igual mes del año anterior según los datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), mientras que las industrias encuestadas por OCLA reportaron una suba del 2,7%.
Sin embargo, la recuperación de junio mostró un ritmo más lento que el habitual. En los últimos cuatro años, el promedio diario para el mes en cuestión suele saltar un 7,4% respecto de mayo, pero este año ese impulso se quedó en el 6,5%. Según los analistas, la causa principal responde al fuerte temporal de lluvias que golpeó a varias cuencas lecheras en abril y a sus efectos colaterales posteriores, los cuales impidieron que el rodeo respondiera de inmediato a las mejores condiciones de alimentación registradas en junio.
Proyecciones y mejora en los sólidos útiles
Pese a esta desaceleración puntual, el primer semestre cerró con un crecimiento acumulado del 5,2%, en estrecha consonancia con las estimaciones de la industria (+5,5%). De cara a la segunda mitad del año, se espera que el ritmo de crecimiento interanual continúe moderándose progresivamente hasta consolidar un incremento anual cercano al 3%. No obstante, los especialistas advierten que este escenario podría alterarse si se manifiesta un fenómeno de El Niño de gran intensidad hacia el último trimestre.
Un aspecto destacado del período es la evolución de la calidad composicional de la leche. Los denominados sólidos útiles, conformados por la grasa butirosa y la proteína, experimentaron un aumento del 6,2% durante los primeros seis meses del año en comparación con el mismo lapso de 2025. Al superar el ritmo de crecimiento del volumen líquido (+5,2%), la concentración de sólidos pasó del 7,32% en el primer semestre de 2025 al 7,39% en igual período de 2026. Finalmente, el análisis territorial y por escala evidencia una marcada disparidad entre regiones y estratos productivos, mostrando variaciones interanuales muy heterogéneas a lo largo del país.
