De acuerdo con el Reporte Agrícola Quincenal de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP), los cereales de invierno transitan mayormente la etapa de macollaje y mantienen un buen estado general dentro de su área de influencia. Sin embargo, los primeros controles con fungicidas ya comenzaron en el sudoeste bonaerense y La Pampa, donde se detectaron mancha en red sobre cebada y mancha amarilla en trigo.
En Buenos Aires continuaron las tareas de fertilización a pesar de que la elevada humedad de este obliga a reforzar el seguimiento sanitario para determinar la evolución de las enfermedades y definir nuevas intervenciones. Mientras que en La Pampa, la condición de las implantaciones fue calificada como muy buena, aunque la superficie destinada a estos granos disminuyó frente al ciclo anterior, principalmente por una menor participación del trigo.
En esa provincia, las recorridas mostraron una incidencia de manchas foliares superior a la registrada para roya. Junto con las primeras aplicaciones de fungicidas, los productores avanzaron con tratamientos herbicidas para controlar malezas. Si continúan las condiciones predisponentes, algunos lotes podrían requerir una segunda aplicación.
En este contexto, la superficie triguera del área BCP alcanzó 1,51 millones de hectáreas, un 8% menos que durante la temporada 2025/26, la mayor disminución se produjo en la zona norte, con una caída del 13%, seguida por el centro y el sur, donde las bajas fueron del 9% y 2%, respectivamente. En cebada, la implantación total llegó a 1,04 millones de hectáreas y retrocedió un 4% interanual. Mientras el centro redujo el área un 5%, el sur registró un crecimiento del 5%.
La cosecha de maíz avanzó a distintos ritmos
En paralelo, la recolección del maíz continuó en la región con un mayor progreso en el norte, con alrededor del 80% de la superficie cosechada y rendimientos ubicados un 4% por encima de la media histórica, con resultados de entre 6.500 y 9.000 kilos por hectárea. Las labores fueron retomadas a mediados de agosto con humedades del grano de entre 15% y 16%. Durante la última semana, esos valores descendieron hasta ubicarse cerca del 14,5% y 15%, lo que permitió agilizar el ingreso de las máquinas.
En el centro oeste, la trilla cubrió aproximadamente el 60% del área, allí parte de la mercadería presentó algunos puntos de humedad por encima de los parámetros comerciales y fue recibida por las cooperativas con descuentos por merma, pero sin cargos adicionales de secado. Mientras que el panorama resultó más demorado en el centro este, donde las precipitaciones recientes interrumpieron los trabajos y los primeros lotes, especialmente los cercanos a la costa, entregaron granos con entre 17% y 19% de humedad.
En el sur, las labores se reanudaron durante la última semana y alcanzaron cerca del 25% del maíz tardío pendiente, algunos cuadros recolectados presentaron valores de entre 15% y 16% para liberar la superficie y dar paso a los barbechos. Las reservas hídricas se mantuvieron entre adecuadas y óptimas, al tiempo que disminuyeron progresivamente las situaciones de exceso.
Para los diez días siguientes, el informe anticipó una probabilidad de heladas superior al 80% y lluvias moderadas de entre 10 y 25 milímetros. Los mayores acumulados se concentrarían hacia el sudeste del área, donde podrían superar los 25 milímetros.
