El último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) mostró un panorama dispar para la campaña 2026/27. En ella, el trigo conservó una condición mayormente favorable, mientras que el garbanzo acusó el impacto de las restricciones hídricas y térmicas justo cuando avanzaba en su período crítico.
En la provincia de Santiago del Estero se sembraron unas 320.700 hectáreas de trigo, un 30% más que en la campaña anterior, aunque la superficie cosechable se estimó en 303.100 hectáreas. Para el garbanzo, la siembra alcanzó 14.100 hectáreas, con un crecimiento interanual del 7%.
Prácticamente todos los lotes de trigo habían ingresado o estaban por ingresar en el período que define buena parte del rendimiento. El desarrollo variaba según la zona, en parte porque las siembras se extendieron desde comienzos de mayo hasta fines de julio. De esta manera, mientras en Rivadavia había cultivos en hoja bandera, en Moreno algunos ya habían completado la antesis.
La falta de agua generó estrés en numerosos sectores, aunque el escenario no fue uniforme. En Quimilí también se detectaron situaciones puntuales de exceso hídrico, a las que se sumaron bajas temperaturas en distintas localidades y episodios de calor en Sachayoj y Quimilí.
Una helada tardía en Pueblo Pablo Torelo y daños en puntas de hojas en Bandera no habían tenido consecuencias agronómicas relevantes al momento del informe. En Frías, los planteos bajo riego mostraban una condición entre muy buena y excelente, favorecidos por una disponibilidad de agua menos restrictiva.
En materia sanitaria, la mancha amarilla tuvo incidencia media en varias zonas. También se observaron focos de roya anaranjada y detecciones puntuales de roya amarilla, además de casos de baja incidencia de pulgones y orugas defoliadoras.
El garbanzo sintió más la falta de agua
Más del 80% del garbanzo se encontraba dentro de su período crítico cuando se reportaron síntomas de estrés hídrico en Pampa Pozo, Pozo Betbeder, Sachayoj y Frías. Además, se registraron efectos de bajas temperaturas en Quimilí y Frías y de temperaturas elevadas en Sachayoj.
Ese escenario se reflejó en la evolución de los lotes, donde la proporción clasificada en condición regular o mala aumentó ocho puntos porcentuales frente al relevamiento anterior. La excepción se observó en el garbanzo bajo riego de Frías, que iniciaba la floración con una condición muy buena.
En Quimilí se detectaron enfermedades fúngicas, entre ellas rizoctoniosis, alternariosis y rabia del garbanzo. En Sachayoj se registraron daños aislados y de baja incidencia por orugas medidoras.
Las lluvias de las próximas semanas serán decisivas para los ambientes con menos reservas, dado el aumento de la demanda de agua durante la floración y el comienzo del llenado de granos. Aunque los mayores acumulados recientes se concentraron en el sudeste provincial, se señalaron bajos niveles de agua útil en sectores del oeste y el norte.
