La actividad frigorífica perdió ritmo durante el octavo mes de 2026, ya que ingresaron 84.800 vacunos menos a las plantas en comparación con el mes anterior, lo que representó una contracción mensual del 7,7%. Al considerar los 20 días hábiles del período, uno menos que en el registro anterior, la disminución fue del 3,1%.
De acuerdo con el relevamiento realizado por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) el promedio diario alcanzó las 50.600 cabezas y quedó por debajo de las 52.200 contabilizadas en julio. En comparación con igual momento de 2025, la diferencia ascendió a unos 150.100 ejemplares. Entre enero y agosto se enviaron a frigorífico 8,13 millones de bovinos, un 9,9% menos que los 9,02 millones registrados en igual lapso del año pasado.
Las mayores diferencias acumuladas correspondieron a las hembras de ocho dientes y más, cuya participación se redujo en 216.100 cabezas. También incidieron las de dos dientes, con una merma de aproximadamente 172.000 animales, y los machos de esa misma dentición, con 167.300 ejemplares menos.
Durante agosto, las hembras representaron el 42,9% del total, frente al 47,1% observado doce meses atrás, alcanzando en los primeros ocho meses una proporción del 46,2%, levemente inferior al 47,2% del mismo período de 2025. En términos absolutos, entre enero y agosto se remitieron a faena cerca de 508.100 hembras menos que un año antes. El dato reflejó una menor presencia de estas categorías dentro de una oferta ganadera que ya venía mostrando restricciones.
El mayor peso amortiguó la caída
La elaboración de carne vacuna llegó a 248.300 toneladas equivalente res con hueso, unas 19.500 toneladas menos que en julio. Frente a agosto de 2025, la reducción fue de 23.700 toneladas. En este contexto, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas, Mario Ravettino, sostuvo: "En los primeros ocho meses del año 2026, se produjeron cerca de 1,944 millones de toneladas equivalente carcasa; un (-6,8%) menos que los 2,085 millones de toneladas obtenidas entre enero y agosto de 2025".
La disponibilidad proveniente de novillos y novillitos disminuyó 5% interanual en ese período, al pasar de 1,143 millones a 1,086 millones de toneladas. Por su parte, la carne de toro retrocedió 1,6%, mientras que la de vacas y vaquillonas cayó 9,2% en ambos casos.
El menor número de animales procesados fue parcialmente compensado por carcasas más pesadas. El promedio de agosto se ubicó en 245,5 kilos, un 0,5% por encima de julio y un 4,8% superior a los 234,2 kilos registrados un año atrás.
En los primeros ocho meses, el rendimiento medio fue de 239,1 kilos, lo que significó una mejora interanual del 3,5%. Sin embargo, las hembras de dos dientes -que explicaron el 23% de la actividad acumulada- promediaron 196,9 kilos, 42,2 kilos menos que el valor general.
En conjunto, los datos mostraron que la mejora en el peso de las carcasas permitió moderar el impacto de una faena en retroceso, aunque no alcanzó para evitar la disminución de la producción. La menor participación de hembras, sumada a la baja acumulada en el número de animales procesados, evidenció una oferta más limitada y planteó un escenario de menor disponibilidad de carne respecto de 2025.
